Aunque hay tecnologías que buscan simplificar la configuración de los clientes P2P, una de las optimizaciones más importantes para mejorar la velocidad de descarga es abrir puertos manualmente en el router. El proceso varía según el modelo, pero su esencia es la misma en todos los casos.
La semana pasada, una amiga notó problemas en su cliente P2P: transferencias congeladas y descargas lentas. Descubrimos que el culpable era un firewall de McAfee que había instalado. Tras eliminarlo, abrir los puertos en el router fue solo cuestión de unos pasos adicionales, y según ella, la diferencia de rendimiento es notable. Se supone que el uPnP debería eliminar la necesidad de abrir puertos, pero la experiencia indica que el método manual es superior. El problema es que la apertura de puertos no es intuitiva. Hay que entrar a la configuración del router, navegar por su interfaz, toparse con términos como STP-MAC Cloning-QoS-NAT-DMZ, y finalmente llegar a la sección correcta. Por suerte, la web ofrece mucha información sobre módems, routers y otros dispositivos.
Asignar una dirección IP estática
El primer paso es asignar una dirección IP estática a la placa de red del ordenador que ejecuta el cliente P2P. ¿Por qué? En términos sencillos, el router necesita saber a qué dirección debe redirigir los puertos. El DHCP suele mantener las cosas estables, pero puede cambiar la IP en cualquier momento, y entonces el router no sabrá a dónde enviar los datos.
Para comenzar, abre una consola de sistema (escribe «cmd» en Ejecutar, o busca «Símbolo de sistema» en Accesorios) y ejecuta el comando ipconfig. Esto mostrará la dirección IP asignada a tu tarjeta de red. Suele tener el formato «192.168.1.x», «192.168.0.x» o «10.0.0.x», pero es importante conocer el valor exacto.
Ahora ve a «Centro de redes y recursos compartidos» en el Panel de Control, haz clic en «Cambiar configuración del adaptador», clic derecho sobre la placa de red y elige «Propiedades». Luego entra a las propiedades de «Protocolo de Internet versión 4 (TCP/IPv4)» y reemplaza la asignación automática por una manual. ¿Qué dirección poner? Puedes usar la puerta de enlace como referencia: si el IP del router es 192.168.1.1, puedes usar 192.168.1.2 o cualquier número hasta 192.168.1.254, aunque algunos routers reservan esa última. La máscara de subred suele ser 255.255.255.0 y la puerta de enlace 192.168.1.1. Los DNS pueden quedar en automático o configurarse con servidores externos como OpenDNS o Google DNS.
Configurar el cliente P2P
Una vez aplicados los cambios, abre tu cliente P2P preferido y entra a sus propiedades de conexión. Este artículo se basa en qBittorrent, pero sirve para otros clientes BitTorrent e incluso para la red eDonkey con eMule. Lo recomendable es escoger un número de puerto alto, por ejemplo por encima de 25000, para evitar conflictos con servicios que usan puertos bajos. En mi caso uso el 29541. Es necesario desactivar uPnP y la selección aleatoria de puertos, porque si el puerto cambia en cada sesión, la configuración del router no servirá.
Configurar el router
Con la IP estática y el puerto elegidos, es hora de trabajar con el router. Abre un navegador, ingresa la dirección IP del router como URL e introduce usuario y contraseña. En muchos modelos las credenciales son «admin» y «admin», o «admin» y «1234». Otros dejan los campos en blanco. Si tu proveedor cambió los datos, deberás reclamarlos; no hay excusa para negártelos, aunque siempre queda el recurso de resetear el dispositivo.
Las interfaces de configuración de los routers suelen ser poco amigables, con traducciones horribles y parámetros confusos. Pero con lo que ya sabemos, solo hay que encontrar la ruta correcta. El recurso en línea más útil es PortForward.com. Allí puedes buscar tu modelo de router, encontrar la aplicación que quieres configurar y seguir los pasos con la IP estática y el puerto que elegiste. En el Cisco DPC2420, por ejemplo, hay que ir a la pestaña «Setup», luego a «Port Forwarding» y completar los campos: dirección IP local, puerto de inicio y cierre (el mismo puerto para ambos), protocolo (depende del uso, pero aquí ponemos Both) y marcar «Enable». En DD-WRT el proceso es similar: ve a «NAT/QoS», luego a «Port Forwarding» y asigna cada entrada, que necesita un nombre.
Consideraciones finales
En general no es necesario reiniciar los dispositivos al abrir puertos, pero lo recomiendo. Si has llegado hasta aquí, los puertos de tu cliente P2P deberían estar abiertos. Si el ordenador tiene un firewall de software, tendrás que añadir una excepción para el cliente y/o los puertos (aunque normalmente es automático). Ten cuidado de no acabar como mi amiga. También existe la posibilidad de que el proveedor aplique throttling a pesar de todo; en ese caso se recomienda activar la ofuscación de tráfico en el cliente. Pero esa es otra historia. ¡Buena suerte!