¿Marte o la Luna?

Tanto expertos como entusiastas de la exploración espacial se hacen una pregunta muy importante: ¿Marte o la Luna? Pisar por primera vez el planeta rojo es muy tentador, pero la humanidad no ha visitado el espacio profundo en casi medio siglo. ¿No sería lógico recuperar el tiempo perdido con una presencia más permanente en nuestro único satélite natural? Ya contamos con la tecnología básica para instalar una pequeña base lunar que sirva de punto de partida para una colonia autosuficiente… pero harían falta años de esfuerzos coordinados y nadie está interesado en financiar un trampolín hacia el universo…

Cómo colonizar la Luna, hoy (vídeo)
Cómo colonizar la Luna

El plan de Kurzgesagt

Sin embargo, el último vídeo de Kurzgesagt, que da inicio a una nueva serie interna llamada «Colonización Espacial», no ignora el potencial económico de una base lunar. Presenta números sólidos: el coste inicial se situaría entre 20 y 40 mil millones de dólares a diez años, un equivalente al excedente de Alemania en 2017. Y desde su creación, la base se pagaría sola: además de servir como súper laboratorio para desarrollar experimentos muy difíciles (o directamente imposibles) de llevar a cabo en la Tierra, también está la minería lunar. El helio-3 sería uno de sus pilares fundamentales; a modo de referencia, el helio-3 costaba 1.500 dólares por gramo en 2006.

Las fases de la colonización

Las fases de colonización lunar son relativamente similares a las que definen la colonización en la Tierra. La primera de ellas ya fue iniciada con las misiones Apolo: Comprobaron que la llegada a la Luna, el alunizaje y el regreso a la Tierra son posibles. Todos los programas posteriores se han encargado de estudiar a la Luna en profundidad, analizando los detalles del terreno y su composición. La segunda fase es… donde estamos estancados. Se calcula que la primera base lunar será pequeña, con una eficiencia extrema. Sus espacios principales estarían formados por estructuras inflables (algo que hemos visto en el pasado), protegidas por refugios naturales en la Luna que resistan al bombardeo espacial.

El futuro de la colonia lunar

Aun así, la base lunar deberá ser abandonada varias veces (la generación de energía con paneles solares es una de las limitaciones) antes de convertirse en una colonia permanente. Nuestros primeros esfuerzos dependerán de la habilidad de científicos e ingenieros para utilizar los recursos disponibles en la Luna, con especial énfasis en el agua. El cultivo en granjas hidropónicas y la extracción de hidrógeno y oxígeno garantizan la producción de alimentos y combustible para cohetes. No olvidemos que es más sencillo y barato trasladar material de la superficie lunar a su órbita (en comparación con la Tierra), y eso se convertirá en una especie de «bisagra» para la colonia. Con su autosuficiencia asegurada, la colonia lunar abrirá un amplio abanico de posibilidades, con proyectos públicos y privados a la vez, familias enteras viviendo en la Luna, y por qué no, el primer humano nacido fuera de la Tierra.