Imagina que encuentras un juego o una aplicación en Flash con texturas, sonidos o textos que te encantaría usar en tu propio proyecto. Aunque esto plantea dudas sobre el copyright, no hay nada de malo en usarlos como placeholder en un desarrollo interno. La mayoría de estos programas se distribuyen en formato SWF, y el open source JPEXS Free Flash Decompiler te permite abrirlos y extraer todo su contenido.
El contenido de un archivo SWF
La Web reclama el entierro definitivo de Flash, y varias empresas han tomado acciones específicas para minimizar su alcance. La posición de Adobe sigue siendo inflexible, porque si el código del Flash Player fuera liberado, todos podrían estudiar de cerca qué es lo que está mal. Las alternativas open source nunca despegaron, y el HTML5 se perfila como el reemplazo definitivo. Sin embargo, hay una gigantesca cantidad de contenido Flash allá afuera, y una buena parte tiene una utilidad enorme. Todas esas texturas, imágenes, sonidos y textos están guardados dentro de un archivo SWF. Google ofrece herramientas como Swiffy para convertir de SWF a HTML5, pero si te interesa el contenido en sí, deberás decompilar primero.
Cómo decompilar un SWF
La mejor parte es que no necesitas herramientas complejas. JPEXS Free Flash Decompiler trabaja de maravillas, es open source, no requiere instalación formal (aunque existe esa opción) y no viene con ningún regalo de fondo. Una vez ejecutado, todo se reduce a arrastrar el archivo SWF hacia la ventana del decompilador y explorar el material que aparece a la izquierda. Puedes exportar todo el contenido de una vez, o elegir una carpeta y arrastrarla fuera de la ventana para generar una copia local. Lo mismo aplica si solo quieres un archivo.
Requisitos y dependencias
El JPEXS Free Flash Decompiler tiene dos dependencias. La primera, opcional, es la versión ActiveX del Flash Player, es decir, el build compatible con Internet Explorer. La segunda, imprescindible, es Java. Necesitas al menos la versión 1.8, aunque lo mejor es contar con la última edición en todo momento.
Entiendo que extraer contenido de un juego o programa Flash equivale a caminar por una zona gris. Sin embargo, insisto con el concepto de placeholder. Grandes proyectos tomaron material prestado hasta lograr desarrollar su propio arte, y tampoco podemos negar el valor de los tributos, especialmente cuando están bien hechos.
Puedes obtener el programa en su sitio oficial y descarga.