Un reportaje publicado por The New Yorker el 23 de octubre de 2026 describe un proceso de Meta que combina alertas automatizadas, revisión humana y posibles derivaciones a las fuerzas del orden. El mismo reportaje cifra en alrededor de 800 las derivaciones mundiales de Meta en 2025. Esa cifra cuenta avisos remitidos a las autoridades, no ataques evitados.
Cómo funciona el proceso descrito
Según el reportaje, los sistemas automatizados de Meta señalan actividad que podría indicar una amenaza. Después, una persona revisa publicaciones, contenido compartido, interacciones y mensajes enviados a chatbots de inteligencia artificial para valorar el contexto.
Emily Vacher, responsable de relaciones con las fuerzas del orden de Meta, describió las derivaciones como una opción cuando los investigadores encuentran indicios de pasos sustanciales hacia la violencia. Una lista de objetivos o un manifiesto son ejemplos que mencionó.
Qué cuenta la cifra de 2025
Las cerca de 800 derivaciones atribuidas a Meta corresponden a avisos remitidos a las fuerzas del orden en todo el mundo durante 2025. Una derivación es una actuación del proceso, no una medición de ataques prevenidos; el reportaje no ofrece una tasa general de eficacia ni un recuento de ataques evitados.
Dos casos muestran el traspaso a las autoridades
En febrero de 2025, el equipo de Meta proporcionó la pista inicial que llevó al FBI y a responsables escolares de Spring Branch, Texas, a investigar una posible amenaza local relacionada con dos adolescentes. El reportaje indica que ambas se declararon culpables posteriormente de delitos distintos.
En otro caso, en otoño de 2025, Meta señaló una publicación de Instagram de un estudiante de un instituto de Queens y remitió información al FBI. El FBI avisó al Departamento de Policía de Nueva York; la policía encontró una pistola cargada en la mochila del estudiante y lo detuvo algo más de dos horas después de la publicación.
Por qué detectar amenazas sigue siendo difícil
Las referencias codificadas y las imágenes que cambian pueden ser difíciles de interpretar para los sistemas automatizados. Katherine Keneally, directora sénior de análisis y prevención de amenazas del Institute for Strategic Dialogue U.S., también señaló que las plataformas de recomendación pueden difundir contenido violento. Las derivaciones a las autoridades abordan una parte del problema, mientras la circulación de ese contenido plantea otra.