Cuando la conexión inalámbrica falla, solemos culpar al router, pero a veces el problema está en el propio portátil. Desde drivers con bugs hasta una falla física, pasando por malas configuraciones y otros caprichos del sistema operativo, es muy probable que necesite tu ayuda. Si deseas saber cómo optimizar el WiFi en tu PC portátil, sigue leyendo.
¿Por dónde empezamos?
Mide su velocidad
¿Realmente tu WiFi funciona mal o fue solo un momento de zozobra? La forma más efectiva de comprobarlo es midiendo la velocidad de carga y descarga. Previamente hemos compartido seis servicios que se encargan de evaluar la velocidad de Internet, y cualquiera de ellos te servirá.
Conecta tu ordenador a otra red WiFi
Conectar tu portátil a otra red WiFi te ayudará a aislar problemas. ¿Es culpa del módulo WiFi, o del módem/router? Si en otra red todo funciona bien, el problema está en el router. Si el problema persiste, necesitas seguir investigando.
Actualiza o revierte drivers
Windows Update a veces instala «un mejor controlador» que causa problemas. Tienes dos opciones: confirmar que Windows Update cambió el driver y ordenar un rollback (usando el botón «Revertir al controlador anterior»), o visitar la página oficial del fabricante y descargar una nueva copia desde allí. Si no encuentras soporte, prueba con estos programas para actualizar drivers.
Chequea y/o reemplaza el módulo WiFi y sus antenas
Si has sufrido un golpe o una salpicadura recientemente, es posible que una de las antenas del módulo WiFi esté desconectada o con el cable cortado (algunas bisagras hacen esto). Recuerda que muchos portátiles permiten la extracción y el reemplazo del módulo completo. Tal vez esa sea la solución definitiva.
¿Y por qué no un dongle USB?
Si prefieres algo más sencillo que abrir el portátil, prueba con un dongle WiFi USB. Algunos modelos prescinden de antenas externas por comodidad y estética, mientras que otros ofrecen conectores para antenas más potentes. Por menos de 15 euros tienes un amplio número de adaptadores.
El estado del sistema operativo
A veces el problema no es del WiFi, sino de Windows. Tal vez la instalación del sistema operativo esté de cabeza. Si ha pasado mucho tiempo sin mantenimiento o acaba de superar una infección de malware, considera una intervención mayor además de optimizar el WiFi.
¿Y si nada de esto funciona?
Si el módulo WiFi funciona correctamente, el sistema operativo está en buen estado, has probado con un dongle externo y el portátil conecta bien a otras redes, es hora de colocar presión sobre el módem/router. Nuestra vieja guía de optimización para routers sigue siendo útil, y no olvides el potencial de un buen hack con un colador de metal. Y si todo lo demás falla, siempre puedes aplicar la clásica «diplomacia de la teniente Ripley». ¡Buena suerte!