Vivimos en una era en la que el smartphone es imprescindible para casi todo, y eso dispara nuestro consumo de datos. Si además los planes de datos no dejan de encarecerse, la única salida es reducir el gasto. Hoy te traemos una serie de consejos y herramientas para ahorrar datos y poner freno a las aplicaciones más voraces.
Un combo explosivo
Videollamadas, notas de voz, streaming de música y vídeo, redes sociales muy visuales, actualizaciones enormes, sincronización en segundo plano, notificaciones, notificaciones y más notificaciones. Si te preguntas por qué se agota tu plan antes de tiempo, aquí está la respuesta. El ecosistema móvil tiene un apetito insaciable y seguirá creciendo a medida que lleguen servicios más complejos a tus bolsillos.
Reducir el consumo de datos móviles es posible con una mezcla de disciplina y microgestión, pero la mayoría no sabe por dónde empezar. En este artículo repasamos varios puntos que deberías revisar en tu dispositivo si quieres estirar tu paquete de datos.
«Modo básico» de Chrome
Si usas la versión móvil de Google Chrome para navegar, activa el conocido Modo básico. Con este modo, Chrome emplea los servidores de Google para procesar y comprimir los sitios web que visitas, lo que puede reducir el uso de datos hasta un 60 % en el mejor de los casos. El Modo básico no funciona en pestañas de incógnito, pero es un sacrificio que vale la pena.
Límite de datos en Android
Android ofrece herramientas muy útiles como la advertencia de límite de datos y el ciclo de facturación, siempre que los configuremos correctamente. Todo empieza en Ajustes - Uso de datos, aunque la ruta puede variar según el fabricante. Si estableces un límite estricto, los datos móviles se desactivarán al superarlo. Además, los dispositivos Samsung incluyen un «Modo Ultra Ahorro de Datos» que merece la pena explorar.
Uso de datos en segundo plano
De vuelta en la sección Uso de datos, podemos ver qué aplicaciones consumen más megabytes y, lo más importante, restringir el uso de datos en segundo plano de forma global o individual. Este límite puede romper el funcionamiento de algunas apps; recomendamos no aplicarlo a WhatsApp ni a otros mensajeros, pero el resto no necesita comer de más…
Desinstalar y deshabilitar aplicaciones
A la hora de ahorrar datos, la filosofía del «menos es más» es clave. Antes de gestionar cada app individualmente, pregúntate si de verdad la necesitas. Si no es el caso, no dudes en desinstalarla o deshabilitarla. Esto también te ayudará a liberar espacio en tu teléfono y, de paso, a ahorrar batería.
Un poco de orden en la Play Store
Si no la vigilamos, la Play Store devora una buena parte de nuestro plan con las actualizaciones. Afortunadamente, en sus ajustes podemos redirigir las descargas a redes WiFi y, aún mejor, desactivar por completo las actualizaciones automáticas. Estos cambios marcan la diferencia, sobre todo porque el tamaño de las apps no deja de crecer.
Activar el ahorro de datos en cada aplicación
Afortunadamente, Android no está solo. Muchos desarrolladores saben que sus apps pueden consumir muchos datos y por eso ofrecen modos de optimización. Un buen ejemplo es WhatsApp, que permite bajar la calidad de las llamadas de voz, impedir descargas con datos móviles o limitar todo al WiFi. Netflix, YouTube y Spotify hacen algo parecido, reduciendo el bitrate y la calidad del streaming. Activa todos los modos de ahorro que encuentres.
Reemplaza aplicaciones y usa los modos offline
Si activar el ahorro no es suficiente, quizá necesites cambiar de app. Mi referencia principal es YouTube Go, que además de ahorrar datos incluye un modo offline para descargar vídeos por WiFi. Por otro lado, Google Maps ofrece «Mapas sin conexión» y el Traductor de Google hace lo mismo. Tener una copia local siempre supone un ahorro de datos.
En resumen
Si combinas todos estos trucos, estamos seguros de que conseguirás reducir el consumo de datos móviles o, al menos, ser mucho más eficiente. Decir «usa el WiFi» es demasiado simple: la clave es aprovechar el WiFi para las tareas pesadas y usar cualquier mecanismo offline que tengas a mano. Tienes trabajo por delante, ¡buena suerte!