El sistema de franquicias de McDonald’s ha permitido que la corporación instale locales en casi todas partes del mundo, incluso en lugares con políticas o ideologías poco favorables. Pero hay un restaurante en Nueva Zelanda que destaca por una razón muy particular: un avión Douglas DC-3 forma parte de sus instalaciones. Aunque no se puede pedir comida en el avión, este cuenta con varias mesas para disfrutar de una hamburguesa.
Un avión Douglas DC-3 integrado al restaurante
Con más de ocho décadas de historia, McDonald’s acumula rarezas que van desde aquel local en la «Moscú soviética» hasta la pizza en su menú, pasando por países donde fracasó por completo, como Jamaica y Bolivia. Con eso en mente, viajamos a la localidad neozelandesa de Taupō, donde se encuentra este peculiar restaurante.
Eileen Byrne y su esposo Des trabajan como franquiciados de McDonald’s desde 1995, pero se convirtieron en dueños de este restaurante en el año 2000. El avión es un Douglas DC-3 construido en 1943, utilizado para transportar pasajeros en Australia hasta 1961, y luego llegó a Nueva Zelanda, donde la South Pacific Airlines prolongó su servicio hasta 1966. Eileen afirma que el avión sirvió bajo la Oficina Postal, aunque otras fuentes indican que fue adquirido por Fieldair Holdings como avión agrícola. Todos coinciden en que se retiró definitivamente en 1984. McDonald’s lo compró en 1990 y desde entonces permanece allí.
Un comedor a bordo del histórico avión
Es importante destacar que la cocina no está a bordo del avión, sino que este funciona como comedor, con un total de diez mesas para veinte visitantes. El DC-3 puede ser explorado: su cabina está intacta, al igual que varias de las conexiones originales. Su fama ha sido tal que fue declarado «el McDonald’s más ‘cool’ del mundo» en 2013, superando a titanes como el McDonald’s de Ulsan en Corea del Sur, la Casa Denton de New Hyde Park y el OVNI en Roswell.
Fuente: Insider