¿Sueñas con tener las garras de Wolverine? El Hacksmith te enseña cómo hacerlas. Con motivo del estreno de Logan, este creador ha retomado su proyecto más famoso y, además, las ha electrificado.

Construye las garras de Wolverine, ¡y las electrifica!
Construye las garras de Wolverine

Un proyecto legendario

El responsable del canal The Hacksmith es conocido por sus prototipos de objetos vistos en cómics, películas y videojuegos. Entre sus trabajos más destacados están el escudo magnético del Capitán América, la pistola con gancho de Batman y el exoesqueleto de Call of Duty. De hecho, las garras de Wolverine fueron uno de sus primeros proyectos, construidas originalmente hace bastante tiempo, cuando el Hacksmith hacía una pasantía en una tienda de máquinas. Basadas en la película X-Men Origins: Wolverine (2009), las garras miden 33 centímetros y están hechas de acero de alto carbono, niquelado para un acabado espejo.

Electrificando las garras

Fabricarlas llevó aproximadamente veinte horas. El contorno se cortó con chorro de agua, los detalles de la hoja se mecanizaron en un CNC y se soldaron con gas inerte de tungsteno. El conjunto completo se niqueló para crear el acabado espejo. Y ahora, aprovechando el estreno de Logan, el Hacksmith decidió retomar este proyecto y electrificar las garras para darles un efecto de chispas muy realista, mucho mejor que los efectos CGI. Para generar las chispas, utilizó una batería de automóvil conectada a las garras: el positivo en una y el negativo en la otra.

Con cerca de 100 amperios de corriente fluyendo a través de las garras, producen una increíble lluvia de chispas cada vez que chocan, similar al efecto que hace Wolverine en la serie animada de X-Men. Las chispas son en realidad diminutos trozos de metal sobrecalentado desprendidos de las garras, por lo que el efecto las daña ligeramente. Viene entonces la gran pregunta: ¿la carga eléctrica ayuda a estas garras caseras a cortar puertas gruesas de metal o paredes de concreto? La verdad es que no. A lo sumo parecen capaces de cortar alambre de pollo y papel de aluminio. Conclusión: no son tan letales como las garras de adamantium de Logan, pero sin duda son bastante intimidantes para quien no conozca el truco.