El Raspberry Pi no deja de sorprendernos con proyectos que van más allá de lo esperado. Daniel Chote, del sitio projectable.me, ha creado el TalkiePi, un sistema de comunicadores personales basado en dos Raspberry Pi conectados por WiFi mediante la aplicación open source Mumble. Aunque el dispositivo es más «talkie» que «walkie», el autor ya planea una versión portátil con un Raspberry Pi Zero.
Pero antes de entrar en materia, conviene reflexionar sobre el estado actual del Raspberry Pi. Más allá de optimizar sus especificaciones, el gran desafío es mejorar su precio y disponibilidad. Tal vez piensen que estoy loco, ya que en portales como Element14 se vende por 35 dólares, pero en el resto del globo el Raspberry Pi alcanza costos que rozan lo prohibitivo, y a eso se suma que el Raspberry Pi Zero brilla por su ausencia. Al final, todos queremos un ordenador de cinco dólares para experimentar, siempre que sea posible pagarlo a ese precio, que los gastos de envío no se conviertan en una locura, y que el proceso aduanero de turno no nos trate como delincuentes. Si logras hacerte con un par de Raspberry Pi a un precio lógico, aquí tienes otro proyecto interesante: TalkiePi.
Cómo construir tu TalkiePi
Daniel Chote, del portal projectable.me, convirtió dos Raspberry Pi en comunicadores personales después de que sus hijos le pidieran un par de walkie talkies clásicos. El TalkiePi improvisa una carcasa para la placa y adapta el mini ordenador a una función de PTT (push-to-talk). El proyecto requiere algunas resistencias, un botón físico, varios pines para conectar al GPIO (y así evitar soldar los cables directamente), y, por supuesto, un altavoz y un micrófono para cada unidad. El proyecto original utiliza un USRobotics USB Internet Speakerphone modificado, pero cualquier variante genérica debería funcionar sin problemas.
La función PTT trabaja a través de una conexión WiFi, y la parte del software queda a cargo de Mumble, una aplicación open source muy utilizada por jugadores. El hecho de que la conectividad sea vía WiFi y que cada Raspberry Pi necesite una fuente de energía elimina cualquier idea de portabilidad, por lo que el término «walkie talkie» va con un poco de sal. Sin embargo, el proyecto no está terminado: la próxima versión será portátil, con batería integrada, y un Raspberry Pi Zero para reducir aún más su tamaño.