El mercado está repleto de proyectores económicos con buenas especificaciones, pero en la mayoría de los casos deben ser conectados directamente a un ordenador, a menos que cuenten con un puerto USB y puedan leer vídeo desde allí. Si bien la idea de un pendrive u otra unidad externa es muy buena, calculo que algunos usuarios desean un poco más de portabilidad para sus proyectores, y ahí es cuando interviene el pequeño Raspberry Pi Zero, que dicho sea de paso, convierte al dispositivo en «smart».
Integrando un mini ordenador en el proyector
Básicamente, el plan es integrar un mini ordenador al proyector, y el candidato ideal es el Raspberry Pi Zero. Dependiendo del espacio disponible, imagino que un entusiasta podría encontrar la manera de instalar un modelo superior y aprovechar su rendimiento, pero el Zero siempre sale al rescate cuando no existe mucho margen de maniobra. La parte más compleja del hack es reciclar y adaptar a un hub USB para expandir al Raspberry Pi Zero, lo que permite sumar varios adaptadores, incluyendo dongles Bluetooth y USB. En el vídeo podemos observar que el PCB del proyector brinda una fuente estable de 5v para el Raspberry Pi, aunque esto tal vez no se encuentre disponible en otras variantes. El vídeo ingresa al proyector con un cable HDMI, que en esencia necesita un agujero extra en la carcasa.
Un proyector smart y versátil
El resultado final es un proyector «smart» portátil con la capacidad de reproducir contenido multimedia usando OSMC, o de convertirse en una consola retro al ejecutar RetroPie. Por supuesto, el usuario puede instalar los sistemas operativos que desee, y si mal no recuerdo, Recalbox hace ambas cosas a la vez.
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