La capacidad de la mente humana para reconocer objetos es asombrosa. Los científicos quieren entender todo el proceso, tanto por su velocidad como por su precisión. Un grupo de investigadores de la Universidad de Washington logró decodificar ondas cerebrales en tiempo real y reconocer con una certeza superior al 90 por ciento qué objeto estaba viendo cada participante.

«Decodificando» la mente en tiempo real
Cerebro

El experimento en la Universidad de Washington

Cada día estamos más sorprendidos por lo que pueden hacer ciertos algoritmos al reconocer gestos, rostros y otros elementos. Veinte años atrás ni siquiera teníamos un reconocimiento de voz decente, pero la inteligencia artificial y el aprendizaje de máquinas continúan pulverizando límites. Sin embargo, la mente humana sigue siendo muy superior, en especial cuando consideramos su potencial. Las llamadas «redes neurales» necesitan ser sometidas a entrenamiento, mientras que nosotros apenas necesitamos unos pocos milisegundos para reconocer y diferenciar objetos. Esta «velocidad de la percepción» es la que nos lleva a este reciente experimento.

Los participantes del experimento fueron siete pacientes con epilepsia que recibieron electrodos en sus lóbulos temporales durante una semana para determinar el origen de sus ataques (esto hace al estudio una especie de «tarea secundaria»). Se limitaron a ver una serie de imágenes compuestas por casas y rostros, en intervalos de 400 milisegundos.

«Decodificando» la mente en tiempo real
La imagen muestra las diferencias en las señales de acuerdo a cada electrodo, y el material observado

Las ondas cerebrales recogidas por los electrodos fueron procesadas a través de un complejo algoritmo, encargado de muestrear y digitalizar las señales unas mil veces por segundo. Al combinar estos datos con el tipo de señal y la ubicación de los electrodos, el software alcanzó una precisión del 96 por ciento al momento de reconocer (dentro de un margen de 20 milisegundos) qué era lo que cada participante estaba viendo: si una casa, un rostro o una pantalla gris.

Posibles aplicaciones futuras

Si bien el algoritmo involucrado recibió entrenamiento previo, esta técnica podría representar un paso enorme en la creación de un «mapa cerebral», con el objetivo de identificar qué regiones del cerebro son más sensibles a determinados tipos de datos. Otra posibilidad a futuro para tener en cuenta es la de un sistema de comunicación que permita a pacientes completamente paralizados entrar en contacto con otras personas.

Anuncio oficial: Universidad de Washington