La velocidad, asignatura pendiente del WiFi
La tecnología WiFi está en todas partes. Ha expandido drásticamente nuestra conectividad a través de un amplio rango de dispositivos, y no hay razones para esperar que esta tendencia cambie, pero la velocidad sigue siendo una asignatura pendiente para el WiFi. Aunque el estándar 802.11n permite un máximo teórico de 600 megabits por segundo, lo cierto es que operamos a una fracción de ese valor. Sin embargo, un grupo de científicos en el Instituto de Tecnología de Tokio ha desarrollado un diodo RTD que al trabajar en el espectro terahertz puede alcanzar velocidades de tres gigabits por segundo.
Del máximo teórico a la práctica
Alejado de mí por unos pocos metros se encuentra un router inalámbrico Linksys. Ya tiene algunos años de servicio, por lo que su velocidad llega a los 54 megabits por segundo. Existen routers compatibles con 802.11n, y aunque se habla de un máximo de 600 megabits para esa norma, lo común es encontrar dispositivos que ofrecen la cuarta parte, unos 150 megabits. En comparación con las redes cableadas que superan el gigabit, y con las necesidades de algunos entornos específicos, el WiFi es definitivamente lento. Se está trabajando en un nuevo estándar (802.11ac) que podría aumentar en gran medida la velocidad máxima, e incluso algunos fabricantes ya comenzaron a lanzar algunos productos compatibles. Sin embargo, se están explorando otras soluciones, y una de ellas proviene de Japón.
Un diodo RTD para el espectro Terahertz
Un grupo de científicos del Instituto de Tecnología de Tokio ha desarrollado un diodo RTD (de “resonant tunnelling diode”) que puede alcanzar velocidades de hasta tres gigabits por segundo trabajando a 542 Ghz. Esa frecuencia es parte del llamado “espectro Terahertz”, que va desde los 300 Ghz hasta los 3 Thz. La nueva marca equivale a una velocidad veinte veces superior a la que pueden ofrecer las soluciones WiFi actuales, y supera el récord previo de 1.5 gigabits por segundo establecido por ROHM en noviembre pasado. De momento, todas las transmisiones en el espectro Terahertz estaban enfocadas a investigaciones, ya que requerían un equipo complejo y una inversión muy elevada. Con este desarrollo, la posibilidad de dispositivos con WiFi Terahertz se hace más tangible, pero aún necesita mucho trabajo.
Limitaciones y futuro del WiFi Terahertz
Algo para mencionar del WiFi Terahertz es que tiene una importante limitación de rango: su alcance máximo es de diez metros, pero calculan que con el desarrollo suficiente se podrían alcanzar velocidades de cien gigabits por segundo. Si la tecnología logra ganar la tracción suficiente, y se comprueba que puede usarse sin riesgo para la salud, el siguiente paso será que cada región proceda a regular el espectro Terahertz para su uso adecuado. Habrá que seguir esperando para ver transferencias WiFi que igualen o incluso superen a las de las redes cableadas, aunque todo parece indicar que estamos en el camino correcto.