Con el doble de envergadura que las aves planeadoras más grandes del presente, la Pelagornis sandersi era verdaderamente el gran pájaro de su época y hoy es reconocida como el ave voladora más grande de la historia. Tan larga como una avioneta con sus alas desplegadas y con una dentadura que recuerda a una sierra eléctrica, esta especie de pájaro gigante conquistó los océanos de hace 25 millones de años.
El terror de los cielos prehistóricos
Al poner a trabajar nuestra imaginación y aprovechar la información disponible, vemos a los dinosaurios aplastar las tierras por donde hoy se levantan nuestras ciudades. Monstruos colosales, los animales “de antes” sí que eran grandes, controlando desde lo alto y ancho la suerte de las especies que luego los sucederían. Pero no solo los mamíferos prehistóricos eran enormes, como lo han demostrado todas las investigaciones paleontológicas, sino también las aves, que surcaban el cielo inspirando el terror de sus presas. Es que había especies totalmente aterradoras, como la recientemente descubierta por los científicos que publicaron un paper en la PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences). Su nombre es Pelagornis sandersi, y esta ave era tan grande como una avioneta moderna.
Un récord que desafía la lógica del vuelo
Los científicos han identificado los huesos del ave voladora más grande jamás encontrada. La protagonista es una antigua ave marina con una envergadura de alas de al menos 6 a 7,5 metros. Daniel Ksepka, curador del museo de ciencia del Museo de Bruce, indica que esta ave vivió hace más de 25 millones de años y que sorprende que haya podido volar con semejante peso encima, ya que es el doble de tamaño que un Albatros moderno. Según él, “hay que concluir que este animal era capaz de batir sus alas y despegar, a pesar de que es mucho más pesado que el peso máximo teórico de un pájaro volador”.
Esta es una de las características más útiles del hallazgo, ya que realmente cambia el límite que pensábamos que tenían las aves para poder volar. La incorporación de un conocimiento así al árbol evolutivo resultó emocionante para los científicos.
El récord anterior vivía en Argentina
Hasta ahora, el ave voladora más grande conocida era el extinto Argentavis magnificens, un titán de la zona de Argentina muy similar a un cóndor en su estructura ósea. La envergadura esquelética de las alas del Argentavis era de 4 metros, mientras que el P. sandersi alcanza los 5,2 metros y tiene un peso de 21,9 a 40 kg. Su pico también llamó la atención, ya que poseía unos dientes extraños que se alineaban en las mandíbulas superior e inferior. Estos pseudo-dientes no estaban hechos de esmalte como los dientes verdaderos, sino que eran proyecciones del hueso de la mandíbula. Eran muy cónicos y puntiagudos, lo que sugiere que fueron utilizados para perforar a sus presas, especialmente peces.
Un hallazgo en obras del aeropuerto
El fósil fue descubierto por primera vez en 1983, cerca de Charleston, Carolina del Sur, cuando los trabajadores de la construcción comenzaron las excavaciones para construir una nueva terminal en el Aeropuerto Internacional de Charleston. Fue nombrada Pelagornis sandersi en honor al conservador jubilado del Museo de Charleston, Albert Sanders, quien dirigió la excavación del fósil.
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