A mediados de 2012, las mentes maestras de DARPA compartieron con el mundo sus avances en materia de control de incendios aplicando conceptos como viento sónico y campos acústicos. En esta ocasión, dos estudiantes de ingeniería de la Universidad George Mason han desarrollado un sistema similar, pero con un alto nivel de portabilidad y una esencia «Cazafantasmas» que nos agrada mucho…
El desafío de apagar incendios
El control de incendios es una práctica crítica en todos los vehículos militares, pero un hogar, una oficina o una fábrica no tiene la ventaja de cientos de oficiales entrenados. En situaciones normales, los métodos para apagar incendios deben compensar cualquier otra limitación, pero esto es mucho más complicado de lo que aparenta. Extintores descargados, mangueras en mal estado, pasos de agua cerrados, alarmas que no funcionan y pesados baldes de arena pueden formar una tormenta perfecta, incluso si el incendio es relativamente pequeño. En julio de 2012, DARPA exploró la posibilidad de utilizar sonido para acabar con las llamas, pero nadie dice que eso deba aplicarse con exclusividad al ámbito militar.
La solución de dos estudiantes
El próximo mes de mayo, Seth Robertson y Viet Tran se convertirán en ingenieros graduados de la Universidad George Mason, ubicada en Virginia. Ambos decidieron combinar un generador de frecuencias, un amplificador y un altavoz de graves (léase subwoofer). Tras un año de desarrollo y 600 dólares de inversión, el resultado es una plataforma acústica semi-portátil que extingue las llamas en cuestión de segundos. Por el momento, solo han podido probar su sistema con llamas causadas por alcohol, pero han recibido una petición formal del departamento de bomberos local para evaluar su capacidad sobre un fuego estructural. El desarrollo fue difícil, ya que obtuvieron el apoyo de un solo profesor.
El futuro del sistema
El plan es optimizar este sistema para que en un futuro pueda instalarse en cocinas y otros lugares compactos, aunque su gran beneficio llegaría con la eliminación del agua y de químicos tóxicos como elementos principales para apagar incendios. La gran duda se encuentra en la escala, lo que justifica aún más las pruebas sobre fuegos estructurales. Una cosa es apagar un chorro de alcohol en una sartén, y otra completamente diferente sería extinguir las llamas en una cortina o en una alfombra. Por otro lado, apagar un incendio no es solo eliminar el fuego directo, sino también bajar la temperatura de la zona afectada. Aun así, les deseamos lo mejor. La prueba de concepto funciona, y creemos que vale la pena seguir investigando para conocer sus límites.