Su canal de YouTube supera los cuatro millones de suscriptores y acumula más de dos mil quinientos millones de visualizaciones. Se dice que gana unos 4350 dólares por día gracias a sus vídeos. Se ha convertido en una celebridad con línea propia de productos para la piel, apariciones en programas de televisión, una serie en la señal TCL y hasta un juego de mesa llamado Pimple Pete, creado por Spin Master. Se hace llamar “Dr Pimple Popper” y es una dermatóloga que ha convertido su profesión en un espectáculo difícil de ignorar. ¿Y qué hace? ¡Reventar repugnantes granos y pústulas en cámara!
“Dr Pimple Popper” y sus vídeos para vomitar en grupo
Sus vídeos son vomitivos. Realmente lo son, aunque los encontremos fascinantes. Capítulo tras capítulo, se empeña en reventar todo tipo de protuberancias de la piel: desde espinillas y furúnculos hasta quistes y tumores de grasa, pasando por cosas mucho más serias cuya pronunciación se complica. De esos cuerpos filmados salen las sustancias más asquerosas que un ser humano se pueda imaginar: líquidos amarillentos, grasas sanguinolentas, barros aceitosos, pútridas y densas leches corporales. Y, sin embargo, no podemos dejar de mirarlos. Bienvenido al mundo de “Dr Pimple Popper”.
Todo comenzó, según las palabras de la Dra. Sandra Lee, cuando compartió el vídeo de una extracción de «puntos negros» en sus redes sociales. De la noche a la mañana, esa simple operación se hizo viral. Millones de personas habían visto y compartido su hazaña. Sin entenderlo entonces, se puso a investigar y dio con comunidades enteras, en Reddit y más allá, dedicadas a compartir vídeos similares.
Fue allí cuando se dio cuenta de que había un nicho inexplorado en el sitio de vídeos de Google, algo que nadie estaba explotando de manera consistente. Y, en un verdadero momento eureka, se le encendió la lamparita: comenzó a ofrecer sus servicios con grandes descuentos, y hasta gratis, a los pacientes que se dejaran filmar durante el procedimiento. Así, desde 2015, el canal de la «Dr Pimple Popper» comenzó su camino hacia el éxito.
Por qué disfrutamos los vídeos de «Dr Pimple Popper»
Existen varias teorías sobre por qué demonios disfrutamos de ver cosas tan asquerosas. Algunos especialistas coinciden en que puede ser algo inscrito en nuestra herencia evolutiva, algo que ayudó a nuestros antepasados a disfrutar de expulsar infecciones, parásitos y otras cosas feas de los cuerpos de sus contemporáneos, para así lograr prevenir males mayores y combatir enfermedades potencialmente letales.
También están los que señalan a la empatía, a eso de ponernos en la piel de esas personas que están siendo curadas. Ver cómo esa materia asquerosa es expulsada de un cuerpo nos permite acceder a la sensación de expulsar nuestras propias impurezas de nuestros propios cuerpos. Una purga empática, por así decirlo.
En lo personal, no descartaría el morbo. Eso que nos hace detener unos segundos para ver si podemos otear el cadáver del suicida que se tiró debajo de un tren camino a nuestros trabajos, o lo que nos obliga a permanecer con los ojos abiertos cuando despedazan a uno de los personajes de una película de terror.
Sea como sea, lo que ha logrado la Dra. Sandra Lee es realmente épico. No solo ha capitalizado su profesión más allá de los límites lógicos, sino que también ha podido ayudar a mucha gente que, de otra forma, no hubiese podido acceder a sus tratamientos. Un círculo virtuoso que la ha recompensado no solo con fama y dinero, sino también con satisfacción profesional y millones de fanáticos satisfechos. Una situación win-win, si me preguntan.