La palabra Bluetooth ha pasado a formar parte de nuestro vocabulario geek, y seguramente todos estamos más que acostumbrados a oírla cuando hablamos de móviles, auriculares inalámbricos, manos libres y dispositivos similares. Pero la tecnología Bluetooth tiene muchos otros usos, algunos medicinales y eficientes en la recuperación de los heridos de guerra, como veremos ahora.
Bluetooth, mucho más que auriculares
Cuando Joshua Bleill regresó de Irak, lo hizo postrado en camilla y con pronósticos poco alentadores. Bleill es un oficial de la Marina norteamericana de 30 años de edad que fue herido de gravedad en combate en octubre de 2006 y, como consecuencia, perdió sus dos piernas, que le fueron amputadas debido a los altos riesgos de infección. Como cualquiera a quien algo así le sucede, Bleill pensó que pasaría el resto de sus días en silla de ruedas, y así fue durante los primeros y difíciles meses en los que dio comienzo a su tratamiento de recuperación y ejercicios.
Pero en el Centro Médico Walter Reed, donde realiza su recuperación, le acercaron un par de prótesis equipadas con pequeños motores y tecnología Bluetooth, y a partir de allí su vida cambió. Las prótesis le fueron instaladas en su cadera, y son capaces de reconocer el impulso que los músculos envían hacia el sitio donde debieran estar sus piernas.
Cómo funcionan estas prótesis
Al interpretar el movimiento que Bleill quiere realizar, la prótesis lo realiza en parte con el esfuerzo del paciente y en parte con la ayuda del pequeño motor que equipa a cada una de las piernas artificiales, lo que permite mayor recorrido con menor esfuerzo.
Además, como están equipadas con Bluetooth, las piernas se comunican entre sí para realizar el movimiento "opuesto", que es el que nos permite caminar: cuando un músculo de una de las piernas realiza un esfuerzo, el músculo antagónico de la otra pierna hace lo propio para oponerse y generar el movimiento en la otra dirección. También hay motores en la zona del tobillo, de modo que el movimiento resulta coordinado y mucho más natural que con las prótesis actuales.
Las prótesis comparten algo más con los móviles que utilizan la tecnología Bluetooth: deben recargarse para su uso posterior. Esos pequeños motores que te comentábamos precisan energía para moverse, y se la proporcionan unas baterías.
Los primeros voluntarios
Bleill y Gregory Gadson, teniente del Ejército, son los primeros voluntarios en probar estas prótesis. Si todo marcha bien, podrían implementarse en más pacientes.
Lo de Bleill y Gadson es el comienzo, pero es un comienzo alentador y muestra los usos que la tecnología de consumo puede lograr. También nos muestra que cuando una tecnología avanza y se abarata, como ahora vemos que sucede con Blu-Ray, las ventajas pueden ser importantes no solo para el entretenimiento, sino también para mejorar la calidad de vida de todos.
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