El portaaviones HMS Queen Elizabeth es la nave más grande construida hasta la fecha para la Marina Real del Reino Unido, y su historia está cargada de cifras de vértigo: más de nueve años de trabajo y un coste final que supera los 4.000 millones de euros. El pasado lunes zarpó para iniciar sus ensayos, pero en las últimas horas ha aparecido una imagen que revela un curioso detalle: sus sistemas utilizan Windows XP. Con dos ataques masivos de ransomware en menos de 60 días, no son pocos los que cuestionan la ciberseguridad de este gigante del mar.
El HMS Queen Elizabeth llega como reemplazo efectivo de los tres portaaviones retirados de la clase Invincible (Invincible, Ark Royal e Illustrious). Mide 280 metros de eslora, su desplazamiento supera las 70.000 toneladas y puede transportar hasta 40 aeronaves (36 unidades F-35 y cuatro helicópteros). Si no surge ningún retraso inesperado, será comisionado a finales de año y entrará en servicio activo antes de 2021. Además, no estará solo: tendrá un gemelo, el HMS Prince of Wales, cuya construcción va un poco más retrasada. El HMS Queen Elizabeth es, con diferencia, la nave más grande y moderna jamás construida en la Marina Real; sin embargo, hay un elemento de su diseño que ha causado sorpresa: su software.
La imagen muestra a dos oficiales y un monitor encendido en segundo plano, donde el ojo entrenado identifica rápidamente el rectángulo azul y gris del login de Windows XP, cuyo soporte extendido finalizó en abril de 2014. Cualquier organización gubernamental puede contratar soporte adicional, pero el Gobierno británico interrumpió los pagos en 2015, con la idea de forzar una actualización. Eso dejó a su sistema de salud, dependiente de XP, en una posición aún más delicada, y fue una de las principales víctimas de la campaña WannaCry.
El secretario de Defensa, Michael Fallon, declaró a través de la BBC que el sistema informático del Queen Elizabeth no sufre ninguna vulnerabilidad y que la seguridad a su alrededor es la apropiada. Mucho más interesantes son las declaraciones del comandante Mark Deller, quien habló de un proceso de adquisiciones mucho más limpio y estricto en comparación con los ordenadores comerciales que se usan en el sistema de salud. También añadió que «cuando compras una nave, no la compras hoy, sino que lo hiciste 20 años atrás». Las órdenes originales de la clase Queen Elizabeth se remontan a julio de 2007, una época en la que Windows XP tenía menos de seis años.
Finalmente, Deller destacó que el portaaviones tiene un amplio margen para recibir actualizaciones y modificaciones, por lo tanto, todo lo que se ve en las imágenes podrá mejorarse a su debido tiempo. A eso se suma la presencia constante de un equipo de ciberseguridad como parte de la tripulación. Quiero imaginar que el HMS Queen Elizabeth será sometido a toda prueba de penetración posible en los próximos meses. Si hay un error en el sistema, lo ideal sería que lo descubran ahora.