Un invento digno de la ciencia ficción
Aunque pueda parecer sacado de una película o de un libro, un inventor árabe intentó patentar un chip capaz de determinar la posición exacta de una persona. El objeto se aloja bajo la piel del usuario y permite conocer su ubicación. La siguiente versión de lo que la prensa ha llamado “Chip Asesino” promete incluir una dosis de cianuro para matar a la persona que lo lleva si se vuelve una amenaza para la sociedad. La patente alemana ha sido denegada por transgredir el orden público y las buenas morales.
Uno de los eventos que más disfrutamos aquí en NeoTeo es cuando la realidad iguala o supera a la ficción. En este nuevo episodio de “¡Eso lo vi en una película!”, le han denegado las patentes al inventor del Chip Asesino. Básicamente, el invento se coloca bajo la piel del usuario y, mediante un pequeño GPS, las autoridades pueden saber su posición exacta. Además, como si esto fuese poco, el modelo B tendría una cápsula de cianuro para matar al usuario de manera remota. Sí, es real.
La patente denegada
Seguramente te preguntarás cómo puede existir algo tan virtualmente inmoral. Es que, según su creador, sería la herramienta perfecta para localizar terroristas, criminales, fugitivos, disidentes políticos y sirvientes domésticos. Lamentablemente para su creador, la patente fue denegada por violar el párrafo 2 de la ley alemana de patentes, la cual no permite inventos que transgredan el orden público y las buenas morales.
Es fácil entender el porqué de la negativa por parte de las autoridades alemanas. Usarlo solo para criminales o fugitivos sería lo más lógico y hasta podría considerarse útil, pero, a la vez, la humanidad ha demostrado en repetidas ocasiones su falta de responsabilidad hacia objetos cuyo poder puede decidir la vida de otras personas. Y un aparato que puede matar a otra persona con solo presionar un botón suena a la clase de cosa que no sabríamos cómo manejar y/o distribuir de manera que nos beneficie a todos.
Buenas intenciones, usos preocupantes
Nadie puede negar que la iniciativa tenga buenas intenciones, ya que pondría un punto final a las fugas de las prisiones y a los criminales sueltos. Sin embargo, no podemos evitar pensar qué otros usos pueden llegar a darle organizaciones secretas reconocidas por hacer cosas inmorales. Aún así, si ya existe, poco importa que le hayan entregado las patentes o no: si alguien con poder quiere hacer uso del Chip Asesino, no nos cabe duda de que podrá hacerlo sin mucha resistencia.
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