Podemos verlas en galerías o en museos, pero la vitalidad que tuvieron cuando a mitad de siglo surgieron de mentes brillantes para cambiar el curso de la sociedad actual resultaba irrecuperable. Por suerte hay revitalizadores de antigüedades y es así como uno de los ordenadores más antiguos del mundo fue resucitado. Conocido recientemente como Wolverhampton Instrument for Teaching Computing from Harwell (WITCH), el ordenador funcional más antiguo del mundo está en un museo británico y tiene mucho para enseñar todavía.
Lastimosa suerte para los entes biológicos, pues luego de perder signos vitales por horas, nada se puede hacer por ellos: la resurrección aletargada queda reducida al ámbito de los cuentos de hadas y otras obras de ficción masivas. Para la tecnología y los componentes electrónicos que se mueren metafóricamente, la suerte es otra y nunca están totalmente inoperables cuando hay gente capacitada para tomar la caja de herramientas y volver a ajustar esas tuercas oxidadas. Incluso si se trata de un ordenador con varias decenas de años encima, que ha estado sin funcionar el suficiente tiempo como para ser meramente una atracción más en un museo. El ordenador del cual hablamos es el conocido como The Witch (la Bruja) y, a caballo de su nombre, un hechizo electrónico lo ha hecho andar nuevamente, convirtiéndolo en el ordenador funcional más antiguo del mundo.
Historia y características del WITCH
El ordenador fue construido originalmente en 1949 por la institución United Kingdom Atomic Energy Research Establishment en Harwell, Oxfordshire. Este pedazo de monstruo electrónico pesa 2,5 toneladas y su objetivo era realizar cálculos repetitivos para científicos nucleares. La misión buscaba reemplazar en el laboratorio el uso de máquinas de adición mecánica, que demandaban demasiado tiempo y cometían una cantidad improductiva de errores.
Estaba basado en 900 decatrones, unas válvulas gaseosas que contenían un dígito como máximo en su memoria. La cinta de papel perforada era la forma de memorización e ingreso de datos.
Su uso se extendió desde el lanzamiento en 1951 hasta 1957, cuando fue reemplazado y se declaró su muerte, pasando a formar parte de las aulas de informática para educar a los nuevos ingenieros. Luego se la guardó en un almacén, y allí quedó sepultada durante 20 años.
La restauración en Bletchley Park
Recientemente, un equipo de científicos de la computación del Museo Nacional de Informática en Bletchley Park ha hecho un esfuerzo considerable. Tras rescatar a uno de los ordenadores más antiguos del mundo, se lo equipó y se restauraron sus circuitos para que forme parte del museo, pero funcionando.
El ordenador, antes y ahora también, utiliza válvulas como su almacén de memoria y, a pesar de ser bastante lento (tarda hasta 10 segundos en multiplicar dos números), puede dar hasta 80 horas de servicio por semana.
Por supuesto, la restauración es simbólica y recuperadora de un ejemplar viviente de la informática temprana, aquella en la que vimos surgir al Colossus y a otros tantos ordenadores que hicieron historia.
Fuente: