Los ingenieros ingleses anunciaron que ya están recibiendo señales.
Los ingenieros ingleses están recibiendo señal del satélite Giove-A, y todos los sistemas están funcionando a la perfección.
El satélite, de 600 kg de peso y desarrollado por la empresa inglesa Surrey Satellite Technology Ltd, fue puesto en órbita en un cohete Soyuz lanzado desde la base de Baikonur, en Kazajistán. De este modo se abrió el camino para una red de 30 satélites que le darán a Europa su propia versión del GPS.
La primera misión del Giove-A es asegurar el uso de las frecuencias reservadas por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU) para el sistema Galileo. También correrá tests de los relojes atómicos del sistema.
Más información