Todo trabajador merece una pausa durante su jornada laboral, aunque es algo conocido que algunos empleados abusan de esas pausas y las prolongan lo más posible. Sin embargo, la otra cara de la moneda es la persecución laboral: tener un jefe que necesita comprobar constantemente que su empleado está activo, o de lo contrario termina regañándolo. Ya sea para controlar a quienes abusan de las pausas o para asistir a quienes sufren esa persecución, en Japón han anunciado un teléfono que se lleva en la muñeca y es capaz de reportar al jefe los momentos en los que el empleado está perdiendo el tiempo.

Un teléfono de muñeca con acelerómetro

Una taza de café, un cigarrillo a escondidas o el simple hecho de levantarse de la silla para estirar las piernas: todo eso podría quedar a merced de esta nueva (y casi diabólica) invención proveniente de Japón. Se trata de un teléfono anunciado por la compañía de móviles KDDI. Como primera característica, es un teléfono que se lleva en la muñeca, igual que un reloj promedio. Sin embargo, lo que podría convertirlo en una verdadera pieza de odio y desprecio entre los empleados es que cuenta con un acelerómetro capaz de registrar los movimientos del empleado y trasladar esos datos a un servidor para determinar qué está haciendo. Según el fabricante, el teléfono podrá reconocer con alta precisión diferentes clases de movimientos, como caminar, subir escaleras o realizar tareas de limpieza. En general, todo parece indicar que lo que se busca detectar no es solo un patrón de movimiento, sino la ausencia de uno. Si alguien está sentado sin hacer nada, el teléfono lo sabrá.

El teléfono que le avisa al jefe
Si te quedas dormido sobre el escritorio, el teléfono podría saberlo...
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Aplicaciones más allá de la vigilancia

Si bien es sencillo pensar en las implicaciones negativas de semejante dispositivo (el síndrome Gran Hermano es lo primero que viene a nuestras mentes), en realidad puede llegar a tener aplicaciones muy importantes. Una de ellas podría ser el monitoreo remoto de un paciente. Si un médico le manda a un paciente realizar ejercicios físicos especiales en su hogar, puede determinar si los está haciendo o si simplemente dedicó todo el día a mirar televisión. También, con los ajustes adecuados, un médico podría saber si un paciente está realizando movimientos de fuerza cuando los tiene prohibidos, pero todo se reduce a la voluntad del paciente por mantener el teléfono en su muñeca. Después de todo, nada impediría que se lo quite.

El debate: control o resultados

Ya se han visto en el pasado teléfonos que se llevan en la muñeca, y honestamente no parece un concepto muy cómodo que digamos. A menos que se pueda conectar alguna forma de “manos libres” con conexión Bluetooth, nadie querrá colocar su muñeca junto a la oreja para mantener una conversación. La única forma en la que algo como esto podría funcionar es que sea parte del contrato del trabajador, a través de un acuerdo que lo obligue a llevarlo dentro de la empresa. De todas formas, es algo que presenta cierto debate. ¿Es absolutamente necesario que un jefe conozca todos los movimientos de sus empleados para mantener la disciplina y la productividad, o lo que importan son los resultados, más allá de que se tomen tres o cuatro pausas de café por jornada?

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