La primera grabación de audio de la que se tiene registro es la del fonoautógrafo de León Scott, quien en 1860 pasó a la historia grabando su voz. Quienes descubrieron la cinta y decodificaron el contenido fueron los mismos que tiempo después, en el año 2011, presentaron al mundo las primeras grabaciones que hizo Graham Bell y su equipo hace más de 130 años. En este artículo te contamos quiénes, cómo y te aseguramos que no te irás sin haber escuchado a Graham Bell en un viaje sonoro en el tiempo de lo más impactante.
El experimento de Graham Bell
Graham Bell es reconocido por sus experimentos y descubrimientos en una época en la que muchos preferían mirar hacia el pasado. En uno de sus grandes experimentos, junto a Chichester Bell y Charles Sumner Tainter, se dirigieron a un laboratorio del Instituto Smithsonian para grabar sonido con nuevos métodos. ¿Cómo lo hicieron? A través de un disco de vidrio con un rayo de luz, conservado con sumo cuidado y lejos de la exposición pública hasta el momento de la “desgrabación”.
El disco, con más de 130 años de antigüedad, contiene no solo algunas grabaciones sino toda la historia sobre cómo se buscó crear un medio de transporte físico y conservable para el sonido. En palabras de una de las investigadoras del proyecto, Carlene Stephens: “estas grabaciones fueron hechas usando una variedad de métodos y materiales como son la goma, el vidrio, cera de abeja, papel de aluminio y hasta acero”. Debido al carácter frágil del formato en el cual estaba contenida la grabación, el Instituto de preservación había tenido especial celo en su utilización y experimentación para lograr extraer el contenido histórico con el que hoy contamos.
La recuperación del sonido
La información contenida en esos discos grabados hace más de 130 años se pudo extraer mediante escáneres ópticos que no tocan físicamente las impresiones de Graham Bell, sino que las recorren con haces de luz láser para captar imágenes y crear un mapa digital en alta calidad del disco. Luego, con un software adecuado, las imágenes se transforman en sonido mediante un algoritmo de conversión que identifica patrones sonoros y genera un archivo de audio convencional.
Tras un proceso muy complejo y cuidadoso, el equipo de la Library of Congress y el Lawrence Berkeley National Laboratory consiguió revelar aquello que grabó Graham Bell hace tantos años. A continuación, sin más preámbulos, tienes los archivos disponibles en los que puedes escuchar a un hombre diciendo “Barómetro”, “Ser o no ser”, “María tuvo un pequeño cordero”, “Día 11”, entre otras cosas. Desde ahora puedes sentirte realizado: has escuchado un poco de historia.
Escucha las grabaciones
Fuente: Fuente: