Mientras que manejar un coche no es la manera más segura de viajar (según las estadísticas), es la manera más efectiva y económica de llegar de un lugar a otro a la hora deseada. Lamentablemente, esta práctica sigue siendo peligrosa y cobra víctimas año tras año, principalmente por la irresponsabilidad de quienes están detrás del volante. La nueva tecnología alemana, EyeDriver, apunta a soltar las manos del volante y comenzar a manejar con los ojos… así que mantén la mirada sobre esta nota y no te distraigas por nada del mundo.
Es curioso pensar cómo estar volando a miles de metros de altura, en un vehículo sobre el que no tienes ningún tipo de control, es la forma más segura de viajar. Pero según las estadísticas, así es. Ahora bien, si miramos cómo la mayoría de las personas manejan sus coches, esa estadística comienza a tener mucho más sentido. Por eso siempre se buscan nuevas maneras de conducir los coches, que hagan la tarea un poco más confiable y segura para quienes manejan y quienes caminan por la calle.
Cómo funciona EyeDriver
De todos modos, no estamos seguros de qué papel intenta cumplir EyeDriver, pero no podemos negar que es una simpática idea. Esta nueva tecnología, desarrollada por investigadores alemanes, le permitiría a cualquiera conducir un coche solo con la mirada. Para lograrlo utilizan un casco con dos cámaras, una de ellas infrarroja, conectado a un ordenador en el coche que a su vez controla el volante, el acelerador y el freno. Al calibrar la cámara, el ordenador puede saber exactamente dónde estás mirando y lo muestra como una retícula roja.
Con esta tecnología, el coche circula solo a 50 kilómetros por hora, aunque el próximo paso sería lograr que alcance los 60 km/h. Mientras que manejarlo sin un punto fijo al que mirar puede ser algo bastante complejo, al colocar enfrente un coche o una persona a la que seguir, el proceso se vuelve mucho más simple y efectivo. De todos modos, no solo es controlado por los ojos del conductor, sino que el coche en sí tiene algunas normas impuestas.
Según Raúl Rojas, investigador de inteligencia artificial y encargado del proyecto, “el coche puede hacer de todo. Puede manejar de forma autónoma o ser guiado por los ojos del conductor”. Esto lo logra mediante cámaras y escáneres que analizan el camino y evitan obstáculos.
El único momento donde el coche necesita indicaciones sería en una encrucijada. “En ese caso, el coche se detiene y le pregunta al conductor qué camino tomar.” Es más, si llega a aparecer una persona enfrente, las cámaras lo detectan y el coche se detiene por completo. Según Rojas: “Los sistemas autónomos de manejo pueden cambiar considerablemente nuestra movilidad en el futuro”, aunque nos cuesta ver que esta sea la manera de implementarlo.
Una tecnología difícil de masificar
Mientras que la idea es muy inteligente y está muy bien desarrollada, realmente no vemos que esta tecnología se haga realidad de forma masiva. Es demasiado diferente a lo que estamos acostumbrados hoy y tiene muchos problemas sin resolver. Ahora bien, no nos sorprendería que implementen parte de la tecnología en los coches de mañana. Hasta hoy, el EyeDriver sigue siendo una fantasía elusiva, como el fantástico coche volador que según muchas películas y novelas hoy en día estaríamos manejando.
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