Los hacks de Kinect nos han impresionado en gran medida, a pesar de ser proyectos completamente independientes. Pero a diferencia del resto, Fabricate Yourself tiene la ventaja de ser muy innovador. Lo que hace este hack es sacar al diseñador 3D de la ecuación a la hora de hablar de las impresiones 3D. Fabricate Yourself es capaz de crear un modelo 3D en tiempo real de lo que está viendo la cámara para luego ser pulido o directamente impreso.

Fabricate Yourself: Kinect como escáner 3D
Fabricate Yourself: Kinect como escáner 3D

Kinect, por encima del resto de los controles de movimiento, ofrece un complejo sistema de hardware que lo convierte en el favorito entre los desarrolladores independientes. Y no podría quedar más claro con el proyecto Fabricate Yourself: su creador, Karl Willis de Interactive Fabrication, logró crear un sistema capaz de tomar una imagen fotografiada por la cámara de Kinect y transformarla en tiempo real en un modelo 3D imprimible.

Impresión directa desde una pose

Vídeo de demostración de Fabricate Yourself

Este impresionante sistema fue presentado hace unos días en la Conferencia Tangible, Embedded and Embodied Interaction y, tal como se puede ver en el vídeo, los presentes podían hacer una pose y luego imprimirla en pequeñas piezas modulares. Durante la presentación, su creador utilizó una impresora modelo Dimension Uprint 3D de Stratasys, que actualmente se vende por US$12,000 en el mercado.

Hacia una impresión 3D más accesible

La tecnología de impresión 3D existe hace muchos años, pero recién ahora es posible hacer el proceso con un precio moderado. Aún así, todavía es necesario un diseñador con tiempo para hacer el modelo 3D y también una de esas costosas impresoras 3D para convertir en realidad el modelo creado en el ordenador. Pero como demuestra Fabricate Yourself, todas estas barreras pueden destruirse para hacer la impresión 3D más accesible.

Según explicó su creador, la herramienta todavía está en desarrollo y le faltan muchas correcciones, pero en el estado en que se encuentra resulta muy impresionante. No solo por lo que logró, sino por lo que significaría en el futuro. Hoy en día es necesario un diseñador para crear un modelo 3D del objeto que se quiere imprimir, pero si fuese tan fácil como colocar el objeto frente a una cámara y luego pulirlo con un software, ahorraría mucho dinero, esfuerzo y tiempo en el proceso.