Como parte de su tesis doctoral, un holandés llamado Daan Hobbelen ha desarrollado un robot al que ha bautizado con el nombre de Flame. Esto no tendría nada de novedoso, si no fuese porque Flame es capaz de caminar a imagen y semejanza de cómo lo hace un ser humano.
Un proyecto con un objetivo médico
No se trata tampoco del primer robot que camina sobre dos piernas. De hecho, Asimo, quizás el robot más famoso del mundo, también lo hace. Pero Flame tiene un objetivo práctico de gran relevancia médica. Su misión es ayudar a los pacientes que tengan dificultades al caminar mediante diagnósticos mejorados, y servir a la vez como un instrumento de rehabilitación y entrenamiento. Nada mal para un robot nacido como una tesis de doctorado.
No sabemos cuál ha sido la motivación de Daan para diseñar la cabeza de su robot con una forma tan extraña, pero podemos deducir por qué le ha llamado Flame (“llama”) a su invento. Daan Hobbelen debe aprobar su PhD en la Universidad Técnica de Delft el 30 de este mes, y todo parece indicar que flame le ayudará a conseguirlo.
Un andar inspirado en el ser humano
Lo que hace tan especial a Flame es que, en lugar de caminar mediante el uso de secuencias de movimientos establecidos de antemano (como hacen algunos robots hechos en casa), modifica la posición de sus piernas de la misma manera en la que lo hace un humano. Esto le permite un andar menos rígido y mucho más eficiente desde el punto de vista energético.
Daan Hobbelen ha empleado 7 motores para hacer que Flame se desplace. Estos motores se controlan mediante un pequeño ordenador, que también se encarga de efectuar un análisis de la superficie por la que se está desplazando el robot. Esto le permite corregir el movimiento de cada porción de las piernas para mantener la estabilidad en cada momento. Flame es capaz de decidir si un paso debe ser más largo o más corto para evitar una posible caída.
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