En los albores de la década de 1980, cuando el IBM PC revolucionaba el mundo de la informática, una empresa llamada Ashton-Tate lanzó un software que cambiaría la forma de trabajar con ordenadores: FRAMEWORK. Este conjunto de aplicaciones —procesador de textos, hoja de cálculo, gráficos, bases de datos y un lenguaje de macros— funcionaba en un entorno de ventanas basado en texto sobre MS-DOS 2.0. Hoy te contamos cómo era el Office antes de Office.
En 1989, Microsoft lanzó al mercado su suite ofimática principal, Microsoft Office. Este tipo de "paquete de aplicaciones ofimáticas", compuesto por herramientas destinadas a cubrir las necesidades básicas de cualquier usuario o empresa, se ha vuelto muy popular. Con MS Office, por ejemplo, puedes procesar textos, usar hojas de cálculo, gestionar bases de datos, crear presentaciones y escribir macros en un subconjunto de Visual Basic que puede agregar funciones extras a las previstas por Microsoft. Las piezas principales son Microsoft Word y Microsoft Excel, y para muchos usuarios este paquete es la primera herramienta de su tipo. Sin embargo, esto no es así.
A pesar de que la idea e implementación de una “suite de aplicaciones de oficina” es casi tan antigua como la informática misma, una de las primeras en convertirse en algo realmente útil y apreciada fue FRAMEWORK. Formaba parte del enorme grupo de paquetes de aplicaciones integrados que invadieron el mundo de los ordenadores personales en la década de 1980. La versión 1.1, disponible incluso en español y aparecida en 1983, ofrecía al usuario la posibilidad de trabajar mediante una interfaz de ventanas.
Esto, que hoy no es ninguna novedad, funcionaba —y muy bien— en el sistema operativo estrella de la época: el IBM DOS 2.0. Aún faltaban dos años para que Microsoft pusiese a la venta “Windows 1,0”, pero los programadores de Ashton-Tate, la empresa que creó FRAMEWORK y el gestor de bases de datos D-BASE, utilizaron la metáfora de ventanas para que sus usuarios pudiesen acceder más fácilmente a las herramientas de su suite.
Las herramientas de FRAMEWORK
FRAMEWORK incluía un procesador de textos capaz de realizar “hazañas” como el justificado y centrado de texto, resaltar palabras subrayándolas o poniéndolas en negritas, etcétera.
También poseía una “hoja de cálculos” en la que el usuario utilizaba la grilla de celdas dispuestas en filas y columnas para procesar datos numéricos, realizando simulaciones, planificaciones y cualquier tipo de modelización numérica.
El gestor de bases de datos de FRAMEWORK era muy potente —utilizaba el modelo relacional— y permitía la gestión de datos almacenados en tablas. Una herramienta para la creación de gráficos, algo todavía no muy popular en un mundo dominado por las pantallas basadas en texto, permitía convertir datos numéricos en gráficas de barras, líneas, barras superpuestas, X-Y, de torta o de puntos.
Además de estas herramientas, muy similares en cuanto a sus funciones a las que hoy encontramos en cualquier suite de oficina, FRAMEWORK disponía de un programa de comunicaciones —internet era algo todavía muy lejano— que aprovechaba la existencia de un módem (2400 baudios o poco más) para enlazar nuestro ordenador con otros y transmitir la información contenida en alguna de las ventanas de la herramienta. Un componente adicional, de “esquematización”, facilitaba la creación de índices de documentos, algo similar al viejo “cuaderno” del MS Office, que permitía mantener índices conformados por los capítulos y subcapítulos de los documentos de los usuarios. Pero lo que realmente era muy útil —a pesar de que algunos usuarios ni intentaban hacer algo con él— era FRED.
FRED, el lenguaje de macros
Si bien este tipo de suite tiene como objetivo lograr que el usuario no tenga que recurrir a la programación para resolver sus asuntos, FRED ofrecía la posibilidad de crear pequeños programas destinados a automatizar tareas dentro de FRAMEWORK. La principal característica de este lenguaje era que permitía utilizar cualquiera de las opciones de FRAMEWORK junto a sentencias propias —muy similares a las de los lenguajes BASIC o PASCAL— para mejorar, reemplazar o agregar funciones al paquete.
Utilizando FRED era posible desarrollar aplicaciones completas, destinadas a aquellos compañeros de trabajo que ni siquiera sabían usar el FRAMEWORK. Este verdadero “abuelo” del Visual Basic para Aplicaciones (VBA) permitía crear nuevos “árboles de menú” en las ventanas de la suite, desde las que se llamaban a las nuevas funciones creadas por el programador. Hace casi 30 años, y en DOS.
Las publicaciones de la época destacaban como ventajas la gran flexibilidad, la existencia de FRED, la interfaz basada en ventanas y listas de opciones, la posibilidad de ejecutar comandos DOS desde dentro del entorno y el sistema de comunicaciones. Todo esto —salvo lo de “ejecutar comandos DOS”, por supuesto— hoy se da por sentado.
Pero no todo eran flores. Muchos se quejaban de los “enormes requisitos de hardware” necesarios para que funcionase con fluidez. En ocasiones, incluso contando con los 384 KB de RAM (un tercio de un 'mega', unas 20 000 veces menos que los 8 GB de RAM de tu ordenador actual), aparecían mensajes de “Memoria Insuficiente” al intentar imprimir múltiples copias de un documento.
Aunque parezca mentira, este programa dispuso de soporte hasta hace casi una década. Fue posible encontrar versiones para máquinas tan pequeñas como una handheld HP-200LX o Psion, para Windows o incluso una versión multinacional instalable desde internet. ¿Lo conocías?