Fumito Ueda comenzó su carrera en 1997 como animador de videojuegos, trabajando en Enemy Zero, un survival de Sega Saturn y Microsoft Windows. Su potencial recién se estaba dando a conocer y daba sus primeros pasos en la industria. No fue hasta 2001 cuando todos nos maravillamos con Ico, el primer juego de un legado espiritual que luego continuaría Shadow of the Colossus. La visión y el genio de Fumito Ueda son muy singulares y, sin lugar a dudas, sus juegos pueden influir en el debate sobre si los videojuegos pueden ser considerados arte. A continuación, un informe acerca de Fumito Ueda y el arte en sus videojuegos.

Fumito Ueda y el arte en sus videojuegos
Fumito Ueda y el arte en sus videojuegos

Ico, el comienzo de un legado

Pensado originalmente para la PlayStation original después de cuatro años de desarrollo y de la mano de Team Ico, Ico vio la luz para la consola de Sony de la sexta generación, la PlayStation 2, el 24 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y el 6 de diciembre de ese mismo año en Japón.

La historia comienza cuando Ico es ofrecido en sacrificio porque tiene cuernos y eso en su pueblo se considera de mal augurio y una maldición. El pequeño es encerrado en una piedra a modo de ofrenda, donde debe esperar su muerte. Sin embargo, se produce una vibración que hace que la piedra se mueva y él pueda empujarla y escapar.

En el proceso encuentra a una chica alta y de pelo corto llamada Yorda, encerrada en una jaula. Sin pensarlo dos veces intenta rescatarla y lo logra. La joven no habla su mismo idioma y la capacidad de comunicación de ambos es muy limitada. Juntos comienzan su vida en el castillo en el que se encuentran cautivos. Durante el juego nos enteramos de que Yorda en realidad es la hija de la reina del castillo, la cual piensa prolongar su vida utilizando el cuerpo de la chica.

En cuanto a la jugabilidad, Ico es un juego de acción y aventuras, así como un título de plataformas en tercera persona, donde el jugador debe escapar de un castillo, siempre protegiendo y ayudando a Yorda. Para progresar también debe resolver puzzles y luchar contra criaturas de las sombras. Gran parte del juego, el jugador se la pasa sosteniendo un botón para agarrar a Yorda, llevarla y lograr que avance junto a él. Ese punto ayuda a crear un mayor grado de intensidad y compromiso, y refuerza la idea de un chico que trata de proteger a una chica.

La idea del director y visionario de la industria de los videojuegos, Fumito Ueda, era crear un producto que no se sintiera como jugar un juego convencional, mediante un enfoque minimalista que apuntaba a limitar las variables de la jugabilidad y contar una historia simple con pocos elementos. El resultado de esa búsqueda era una gran compenetración con la historia, que se volvía muy intensa.

Ico es artístico y maravilloso en todo sentido, con una apuesta y una estética singulares, cautivadoras y platónicas de sentimientos. Además, es considerado una obra de culto, y artistas muy importantes como Hideo Kojima, Eiji Aonuma, Jordan Mechner y Guillermo del Toro lo citan como parte de su influencia. La música de Michiru Oshima es cautivadora.

La portada del juego original, respetada en la versión europea, es una ilustración de Fumito Ueda inspirada en los trabajos del pintor griego, hijo de italianos, Giorgio de Chirico, representante de la pintura metafísica, considerada un antecedente del movimiento surrealista. Puntualmente, el cuadro pintado al óleo alrededor de 1912 y 1913 titulado “La Nostalgia de lo Infinito” fue la principal influencia de la portada. Curiosamente, y en contraposición, la portada estadounidense suele ser clasificada entre las peores tapas de la historia de los videojuegos.

Shadow of the Colossus

Cansados de romperse la cabeza pensando en escenarios y puzzles complejos, los realizadores del Team Ico concibieron un concepto totalmente diferente para su próximo juego. La idea era crear un juego de acción en línea que en un principio fue referido como Nico. Sin embargo, los testeos no resultaron como esperaban y el juego tuvo que ir mutando hasta convertirse en un título para un solo jugador. Esos son los orígenes del juego que se convertiría en la precuela de Ico.

Así, Shadow of the Colossus (conocido en Japón como Wander to Kyozō) hizo su aparición el 18 y el 27 de octubre de 2005 respectivamente en Estados Unidos y en la tierra del sol naciente.

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En esta oportunidad la historia se centra en Wander, un joven que a bordo de su fiel caballo Agro atraviesa el mundo hasta llegar a la tierra prohibida, para pedirle a una entidad llamada Dormin que resucite a Mono, una chica que fue sacrificada. A cambio, Dormin le pide que asesine a los dieciséis colosos que se encuentran en esas tierras.

Respecto a la jugabilidad en este título, hay que buscar a los dieciséis colosos a lo largo de un inmenso territorio y desencadenar una batalla con cada uno, valiéndonos de nuestra espada, la ayuda de Agro y el entorno. El objetivo es trepar encima de cada gigante y atacarlos en sus puntos débiles hasta vencerlos.

El juego fue muy elogiado por la crítica y es considerado una obra de culto, igual que su antecesor. A diferencia de Ico, cosechó una aceptable repercusión comercial. Sus aspectos artísticos y su fuerte idea conceptual fueron muy valorados, así como también su banda sonora.

Actualmente, estos dos juegos maravillosos de PlayStation 2 pueden jugarse también en PlayStation 3 gracias a la versión HD de los mismos, que vio la luz bajo el nombre The Ico & Shadow of the Colossus Collection.

The Last Guardian

Fumito Ueda y el arte en sus videojuegos
Fumito Ueda y el arte en sus videojuegos

A principios de 2008 se tuvieron por primera vez noticias del tercer juego, The Last Guardian (Hitokui no Ōwashi Trico, como se lo conoce en Japón). El concepto de este nuevo juego era la cooperación entre un chico y una criatura gigante llamada Trico. El genial Ueda se propuso inventar una criatura que no existía en este mundo pero que fuera lo más realista y creíble posible. Para eso se valió de diferentes elementos y características de distintos animales.

Una vez más, Ueda implementaba en este juego sus ideas minimalistas, lo cual nos permite enfocarnos en los pocos elementos que presenta el juego con mayor atención e intensidad.

Por otro lado, nuevamente asistíamos a ese patrón que propone una comunicación permanente entre el jugador y un personaje no controlable. El juego se ve alucinante, lleno de arte y sentimientos.

https://www.youtube.com/embed/NPpCKjFrXzE

La peor parte es el tiempo de retraso que lleva este título, que ha estado completamente ausente de las últimas convenciones más importantes del mundo dedicadas a los videojuegos. Sumado a esto, la partida de Fumito Ueda y del productor ejecutivo Yoshifusa Hayama como empleados permanentes de Sony parece ensombrecer aún más el futuro del juego. Sin embargo, el presidente de Sony Computer Entertainment Worldwide Studios, Shuhei Yoshida, aseguró que el juego, si bien enfrenta problemas técnicos, sigue en desarrollo.

De todos modos, lo más preocupante sigue siendo la partida de Fumito Ueda. Hay fuentes que aseguran que trabaja día a día en el juego; otras lo acreditan únicamente como un consultor; y hay quienes temen que su participación en el proyecto sea realmente escasa. Está claro que sin su genio esta nueva entrega se va a ver muy perjudicada. Sólo nos queda esperar que The Last Guardian logre ver la luz y que lo haga con la calidad de sus antecesores.

Viendo estos vídeos, ¿aún se puede dudar de que los videojuegos sean arte?