Un descubrimiento en un lugar inesperado
El cáncer es una palabra que sirve para definir una enfermedad que puede aparecer en muchas partes del cuerpo, y cada variación requiere una atención especial para hacer lo posible e intentar vencerla. Aunque este día parezca muy lejano, hace poco tiempo se ha dado un paso muy importante con un descubrimiento encontrado en uno de los lugares menos esperados: la saliva de una garrapata. Al parecer, la sustancia contiene una proteína que destruye las células cancerígenas y conserva las sanas.
El cáncer es una de las enfermedades más letales y desconocidas para la humanidad. Existen muchísimos casos diferentes y para combatirlo es necesario pasar por un proceso agotador tanto física como emocionalmente. Por el lado de la cura, científicos brasileños creen que la clave para curar ciertos casos de esa enfermedad se encuentra en la saliva de las garrapatas. Cuesta creerlo, pero siempre y cuando sea la solución que tanto buscamos, no importa de dónde salga.
“Es un gran descubrimiento”, dice la directora del estudio, Ana Marisa Chudzinski-Tavassi. Según ha explicado, la saliva de las garrapatas contiene una proteína que destruye las células cancerígenas y conserva las sanas. De confirmarse, podría curar los cánceres de piel, hígado y páncreas. “La sustancia contenida en la saliva de esta garrapata podría ser el remedio contra el cáncer.”, cuenta la investigadora, que descubrió las virtudes de la proteína casi de casualidad.
Pruebas que superaron las expectativas
Al parecer, las propiedades de la proteína bautizada “Factor X Activo” le permiten a la garrapata ingerir sangre (incluida la humana) sin que esta se coagule. Al hacer este descubrimiento, Chudzinski-Tavassi ordenó llevar a cabo pruebas de laboratorio que, afortunadamente, superaron todas las expectativas. “Para nuestra sorpresa, no mató a las células normales, pero sí mató a todas las células cancerosas de la prueba.” Las últimas pruebas fueron hechas sobre ratas de laboratorio con cáncer y, nuevamente, los resultados fueron muy prometedores.
Chudzinski-Tavassi explica: “Si trato todos los días durante 14 días a un animal que ya tiene un tumor, un tumor pequeño, ese tumor no se desarrolla. E incluso experimenta un retroceso. Disminuye la masa tumoral. Si lo trato durante 42 días, elimina totalmente el tumor.”
El camino hacia un medicamento
La investigadora ya ha solicitado una patente sobre la saliva de garrapata y actualmente se encuentra dando a conocer su descubrimiento en publicaciones médicas y congresos a lo largo del mundo. Aun así, sabe que de aquí a que esto se convierta en realidad harán falta muchos años de investigación y pruebas, y un capital significativo: “Descubrir eso es una cosa. Convertirlo en un medicamento es algo completamente diferente.”
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