Actualmente vemos mejoras en todos los campos, pero el de las videoconsolas portátiles es uno de los más importantes en lo que respecta al mando, ya que la consola misma es el intermediario físico y virtual entre nosotros y el juego. Con esto superado y volviendo al modelo retro que siempre lo justifica todo, la consola portátil de código abierto GCW Zero hizo su aparición en Kickstarter y promete, gracias a su hardware, servir tanto para jugar videojuegos de los 80 como los del 2000. Open source, con SDK libre y muchas herramientas para desarrollo, GCW Zero pinta muy bien.
De los vetustos rotores con los que se controlaba el Tennis for two a los mandos inalámbricos, táctiles y hasta kinestésicos que existen hoy no sólo hay tiempo y desarrollo, sino también diferencias netas en cuanto a la experiencia de juego y a las expectativas ante cada renovación en la forma de jugar. Por supuesto, no toda mejora implica más diversión, y a veces se vuelve a las raíces y surge algo bueno y cómodo, acompañado por un hardware que le hace honor soportando una estructura de software libre, gratuita, ilimitada y con mucha potencialidad. GCW Zero se ha encargado de esto al ofrecer una consola portátil de código abierto construida por videojugadores para videojugadores y que ya está en Kickstarter buscando tu soporte.
Una consola de código abierto en Kickstarter
https://www.youtube.com/embed/5HjnZkSZMawHardware para juegos de ayer y hoy
GCW Zero es una consola portátil construida sobre un modelo basado en el procesador Ingenic JZ4770 de 1 GHz MIPS. Esto quiere decir que la consola portátil es por sí misma lo suficientemente potente como para ejecutar juegos clásicos de PC, emular las consolas de juegos que hoy son tenidas en cuenta como retro y hasta ejecutar juegos homebrew especialmente diseñados para ella. Todo esto lo lograría hacer con altas cantidades de cuadros por segundo sin sufrir ninguno de los problemas que algunas consolas de este rubro todavía no pueden superar para esta época.
Completando la parte de hardware de GCW Zero, esta consola portátil incluye un GPU Vivante GC860 compatible con OpenGL ES 2.0, 512 MB de RAM, una pantalla LCD de 3.5 pulgadas con resolución de 320x240 píxeles y una relación de aspecto de –oh, sorpresa– 4:3, lo que la vuelve especialmente cómoda para los juegos de antaño, en la época donde la pantalla ancha era monopolio de los cines. Cuenta con 16 GB de memoria interna y capacidad de ampliación mediante almacenamiento externo, con Micro SDHC hasta 32 GB y Micro SDXC hasta 64 GB. Por supuesto, también incluye Mini USB, HDMI, jack de 3.5 con A/V para televisor, altavoces estéreo, micrófono, WiFi 802.11 de 2.4 GHz, giroscopio y acelerómetro, todo en un tamaño de 143 x 70 x 18 milímetros y un peso de 225 g.
OpenDingux y el software libre
Fuera de la importancia innegable del hardware, la consola portátil de código abierto GCW Zero tendrá OpenDingux como sistema operativo, una distro de Linux diseñada para que los desarrolladores puedan iniciar sesión con SSH, tengan FTP, debuggers y más, junto al SDK actualizado con GCC y Linux al día. El repositorio funcionará como un App Market para que los usuarios descarguen código, juegos y software gratuitamente.
GCW Zero es lo que la comunidad de videojugadores parece necesitar en cuanto a personalización de la experiencia de juego, con un pad común y corriente, al estilo antiguo, pero con el que podrás correr casi todos los juegos que se hayan inventado en la historia y sean compatibles con las especificaciones de GCW Zero. La puedes conseguir en Kickstarter a partir de 135 dólares y la verdad es que parece valerlos muy bien por el momento. Estaremos esperando más información de ella seguramente.
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