El gobierno norteamericano propone el uso del gas natural comprimido como combustible del servicio público. ¡Y parece que la disparada de los precios de los combustibles no solamente afecta a los países subdesarrollados! Ahora en Estados Unidos están considerando seriamente comenzar a utilizar el GNC como combustible. La razón principal que dan para esto es un 25% de reducción en la emisión de monóxido de carbono.

¿Desde cuándo les importa esto, si ni siquiera han adherido al Tratado de Kioto, que exige disminuir la emisión de gases CFC que destruyen la capa de ozono? En realidad, lo que oculta este plan del gobierno —que primero propone pasar el transporte público a este combustible— es que no pueden dejar de utilizar las reservas para frenar el precio de los combustibles, que se ha disparado hasta 60 dólares el barril, cuando hace un año estaba a solo 10 dólares. Es que las guerras no son gratis: uno puede ganarlas y, aun así, empobrecerse, o lo que es peor, empobrecer a la población.

Pero bueno, comentarios al margen, la cuestión es que ahora la empresa Westport se dedica a la transformación de vehículos impulsados a gasolina para adaptarlos al uso con GNC (Gas Natural Comprimido). En la página web de la empresa hay muchísima información al respecto y buenos gráficos que le explican al usuario cómo se produce el cambio y cómo el gas genera el movimiento de las válvulas.

Es que para 2009 el gobierno norteamericano se propuso reducir las emisiones de CO al 50% de los niveles actuales, y qué mejor que hacerlo utilizando gas. Más información.