El 16 de septiembre de 2026 se hizo pública la decisión escrita de la jueza federal Leonie M. Brinkema sobre los remedios contra Google en el caso antimonopolio de su negocio publicitario. Google no tendrá que vender AdX ni dividir su infraestructura de publicidad tecnológica, pero sí deberá cumplir un paquete de medidas de conducta y supervisión diseñado para abrir a la competencia los mercados en los que el tribunal determinó que había infringido la legislación antimonopolio.
Google conserva AdX, pero cambia las reglas del juego
La decisión de Brinkema rechazó la petición del U.S. Department of Justice de imponer una separación estructural de la actividad publicitaria de Google. Esa propuesta incluía la venta de AdX, el mercado de intercambio de anuncios de Google, y la publicación del código de la lógica final de subasta de DoubleClick for Publishers (DFP).
El tribunal eligió una vía distinta: mantener los productos dentro de Google y limitar la forma en que pueden operar. La orden tiene una duración prevista de seis años y puede ampliarse si Google no la cumple por completo.
| Dimensión del remedio | Propuesta del U.S. Department of Justice | Enfoque adoptado por el tribunal |
| Separación estructural | Vender AdX, publicar el código de la lógica final de subasta de DFP y conservar la posibilidad de separar DFP | No exige vender AdX ni dividir el negocio publicitario de Google |
| Duración de la supervisión | Al menos 15 años | Seis años, con posible ampliación si el cumplimiento queda incompleto |
| Salvaguardas de competencia | Separación estructural y medidas de conducta durante la transición | Prohibición de pujas discriminatorias, intercambio de datos e integración con servidores rivales |
| Supervisión | Seguimiento gubernamental de amplio alcance | Un supervisor y un Comité Técnico para vigilar el cumplimiento |
Qué tendrá que cambiar Google en su publicidad tecnológica
El paquete de medidas afecta a la relación entre el servidor de anuncios para editores, el intercambio de anuncios y las herramientas que participan en las subastas digitales. Google no podrá exigir a los editores que usan su servidor de anuncios que utilicen también AdX.
La orden también prohíbe las pujas discriminatorias y contempla que AdX se integre con servidores de anuncios de editores rivales. Además, incluye obligaciones de intercambio de datos y un marco de supervisión formado por un Monitor y un Comité Técnico.
En términos sencillos, un editor debería poder utilizar el servidor de anuncios de Google sin quedar obligado a recurrir a su intercambio, mientras que las plataformas rivales deberían tener una vía de integración con AdX. El objetivo es reducir la ventaja que puede surgir cuando una misma empresa controla varias piezas de la subasta publicitaria.
Por qué el Gobierno estadounidense pidió una ruptura
El caso se centra en dos mercados diferenciados: los servidores de anuncios para editores de la web abierta y los intercambios de anuncios. El 17 de abril de 2025, Brinkema declaró que Google había monopolizado esos mercados y que había vinculado ilegalmente DFP y AdX.
A partir de ese fallo, el U.S. Department of Justice defendió que la separación de activos era la forma más segura de evitar que Google mantuviera las prácticas que habían provocado el caso. La jueza consideró, sin embargo, que las restricciones de conducta y la supervisión podían abrir los mercados a la competencia y evitar que Google retomara las prácticas anticompetitivas señaladas por el tribunal.
La diferencia no es menor: una ruptura habría cambiado la propiedad de piezas centrales de la infraestructura publicitaria; el remedio adoptado conserva esa propiedad, pero impone límites operativos y mecanismos de control.
Seis años de supervisión, con una posible ampliación
La duración fijada por el tribunal es notablemente inferior a los 15 años o más que habían solicitado el U.S. Department of Justice y varios estados. El plazo no funciona como una fecha automática de finalización si Google aún no ha satisfecho completamente la orden: Brinkema conservó la autoridad para ampliarlo en ese supuesto.
La decisión escrita fue desclasificada después de un periodo de 14 días para solicitar tachaduras. El fallo que estableció el resultado se emitió el 2 de septiembre de 2026; la publicación posterior del texto permitió conocer con más detalle las medidas de supervisión, intercambio de datos, pujas e integración entre plataformas.
Un alcance que podría ir más allá de Estados Unidos
Brinkema indicó que la aplicación mundial de la sentencia podría ser compatible con cambios de producto coherentes entre las distintas regiones en las que opera Google. Esa posibilidad extiende el interés del caso a editores y plataformas publicitarias fuera de Estados Unidos, incluida Europa, aunque no equivale a que todas las modificaciones ya estén implantadas en cada mercado.
El resultado deja a Google con AdX y el resto de su estructura publicitaria, pero bajo un marco de seis años que afecta a sus relaciones con editores, intercambios rivales y participantes de las subastas digitales.