Utilizando técnicas de análisis avanzado, Google ahora puede detectar si quien visita una página es humano o no, así que los captchas serán más fáciles para nosotros y más difíciles para los robots. El sistema está en implementación y nos ahorrará mucho fastidio al intentar esos imposibles grafismos ilegibles a los que tuvimos que acostumbrarnos.

Google usará CAPTCHAs más fáciles de resolver

El dolor de cabeza de los reCAPTCHA

La mayoría de los habitantes permanentes de internet hemos tenido ese momento de incertidumbre cuando frente a un reCAPTCHA imposible de leer nos hemos visto incapaces de hacer algo tan simple como copiarlo con el teclado. Ya sea por tratarse de una grafía foránea, perteneciente a otras culturas, o por tener las letras y los números tan enrevesados que su sola lectura ya nos debería asegurar algún premio, los captchas son todo un dolor de cabeza a la hora de ingresar YA mismo al contenido que queremos.

Para quienes usamos captchas, su funcionalidad no se pone en discusión, pues de otra manera las páginas web estarían más llenas de trolls y de spam que en la actualidad. Por suerte, de la mano de Google, la evolución ha llegado a los CAPTCHAs y ahora serán más fáciles cuando quien los tenga que escribir sea un humano.

Cómo funciona el nuevo sistema

Para lograr un nivel de reconocimiento que sirva a este propósito, Google presentó en su blog un sistema actualizado que utiliza técnicas avanzadas de análisis de riesgos, teniendo en cuenta toda la participación activa del usuario antes de que aparezca el captcha en la pantalla, e incluso durante y luego de la interacción con este. Esto significa que hoy en día las letras distorsionadas pueden servir no tanto como una prueba de la humanidad de quien navega, sino como medio de participación para obtener una amplia gama de señales que caracterizan a los seres humanos y los diferencian de los robots que navegan la web promocionando pastillas azules, juegos sociales y promesas de dinero fácil trabajando desde casa.

El reCAPTCHA, desarrollado por la Universidad Carnegie Mellon y adquirido por Google en 2009, ha servido tanto para proteger los sitios web de los robots, del spam y también como medio para la digitalización de libros. Con este nuevo cambio impulsado por Google, la nueva era de los CAPTCHAS será más versátil, con diferentes tipos de captchas para diferentes tipos de usuarios, con un enfoque multifacético que en última instancia mejorará la experiencia de estos. Por otra parte, los motores de búsqueda o robots tendrán que superar captchas más complejos, de esos que hoy nos hacen correr la transpiración a nosotros.

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