Un bebé de 23 meses, originario de Matamoros, México, se ha convertido en la primera víctima mortal de la gripe porcina fuera del país azteca. Esta mutación del virus de la gripe constituye, hasta el momento, la causa probable de la muerte de 159 personas en México y ya comienza a propagarse por todo el mundo. La OMS podría elevar la alerta a Nivel 5.
La epidemia se extiende
La gripe porcina va traspasando fronteras. Hasta ahora, todas las víctimas mortales —al menos 160 personas han muerto ya culpa de esta epidemia— se habían registrado en México. Pero el bebé de 23 meses se convirtió en la primera víctima fatal en Estados Unidos y fuera de México. En Estados Unidos, igual que en España y en casi todo el mundo, se han detectado varios casos de personas que presumiblemente habían contraído el virus H1N1, pero hasta ahora no se habían producido muertes que pudiesen ser adjudicadas a esa infección.
Al momento de escribir esto, en Estados Unidos hay otras 65 personas a las que se ha confirmado la gripe porcina. Afortunadamente, la mayoría se encuentra en buen estado de salud y solo cinco están hospitalizadas. El presidente Barack Obama estudia la suspensión de las actividades escolares si se agrava la propagación de la nueva cepa de gripe porcina, ya que la situación es "grave" y se deben tomar las "máximas precauciones".
La OMS estudia elevar la alerta
La Organización Mundial de la Salud recordó a todos los países que deben “mantenerse alerta” y prepararse para la evolución de una posible pandemia del virus H1N1. Además, el organismo sanitario internacional indicó que se estudia la posibilidad de elevar el nivel de alerta —ubicado hoy en fase cuatro— a medida que se vayan confirmando nuevos enfermos. También destacó que se deben incrementar las medidas puestas en marcha para controlar la expansión del virus. Algunos países ya han suspendido los vuelos hacia y desde México, mientras otros estudian seriamente hacerlo.
Actualización
Según informaron las autoridades sanitarias de Texas, el niño fallecido era mexicano y no norteamericano como se supuso al principio. La víctima era de Matamoros, ciudad que comparte la frontera con Texas. El niño habría sido llevado a Texas por sus padres para recibir atención médica, para luego ser trasladado a Houston, donde murió el lunes pasado a pesar de los cuidados. (Fuente)
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