¿Qué es un hacker?
Aunque muchas veces se confunde a un hacker con un criminal, la definición del término que dan los propios hackers, con Richard Stallman a la cabeza, es otra: "Hacker, según ellos, quiere decir divertirse con el ingenio, usar la inteligencia para hacer algo muy difícil. No diferencia entre el trabajo individual o en equipo, y es posible en cualquier tipo de proyecto."
En realidad, la palabra inglesa hacker proviene del inglés hack, que significa “recortar”, y es el neologismo que se utiliza comúnmente para referirse a alguien que es un experto, a veces llamado gurú, en varias, o al menos alguna, rama técnica relacionada con las tecnologías de la información y las telecomunicaciones, como la programación, las redes de comunicaciones, los sistemas operativos, el hardware de red/voz y un “etcétera” cada vez más extenso.
Sus conocimientos son más sofisticados y profundos en lo que se refiere a los sistemas informáticos, de hardware o software indistintamente. A las acciones u obras de un hacker se las llama hackeo y hackear.
El término hacker trasciende a los expertos relacionados con la informática y alcanza también a cualquier profesional que está en la cúspide de la excelencia en su profesión, porque en su descripción más pura un hacker es aquella persona a la que le apasiona el conocimiento en sí mismo, descubrir o aprender cosas nuevas y entender su funcionamiento. Por supuesto, estas características se dan también en personas no relacionadas con la informática.
Según el propio Richard Stallman, reconocido investigador e inventor del concepto del “software libre”: “Hacker, usando la palabra inglesa, quiere decir divertirse con el ingenio, usar la inteligencia para hacer algo difícil. No implica trabajar sólo ni con otros necesariamente. Es posible en cualquier proyecto. No implica tampoco hacerlo con computadoras. Es posible ser un hacker de las bicicletas. Por ejemplo, una fiesta sorpresa tiene el espíritu del hack, usa el ingenio para sorprender al homenajeado, no para molestarle".
Origen del término y emblema hacker
Los hackers tienen hasta su propio emblema, el llamado “glider”, que proviene de una configuración particular de las “células” del “juego de la vida”, un programa sencillo que simula formas de vida simples, muy simples, mediante reglas básicas en el ordenador. El glider se destaca por ir avanzando a través del tiempo por el universo virtual creado por el ordenador.
Según la historia, el término “hacker” surgió de los programadores del mítico MIT (Massachusetts Institute of Technology). Ya en los 60, por usar hacks —“recortar” en inglés, la palabra utilizada entre quienes manejan determinadas tecnologías para denominar las pequeñas modificaciones que se le pueden hacer a un programa o máquina para mejorar o alterar su funcionamiento—, se llamaron a sí mismos hackers, para indicar que podían hacer programas mejores y más eficaces, o que hacían cosas que nadie había podido hacer.
Siguiendo esa misma línea de pensamiento, es correcto decir que el sistema GNU/Linux ha sido creado y es mantenido por hackers. GNU/Linux es el sistema operativo nacido como consecuencia de la unión de GNU y de Linux.
El Chaos Computer Club
Otro punto destacado en la historia de los hackers es la creación, en 1981, del Chaos Computer Club (o “CCC”), un club alemán de hackers y de otras personas interesadas en la información libre. Con más de 1.500 miembros en la actualidad, es una de las organizaciones más importantes de la escena hacker europea. Entre sus objetivos figuran abogar por la privacidad, la información y el software libre, y luchar contra la censura y el control. Todos los años, entre Navidad y Nochevieja, organizan el Chaos Communication Congress en Berlín, donde se brindan conferencias tan extrañas para el común de los mortales como la titulada “Tu impresora esta hackeando mi ordenador”, en la que se expuso el uso de impresoras con conexión ethernet modificadas para entrar en otros ordenadores de la red a la que estaban conectadas.
Hackers, crackers y sombreros
Esa confusión se debe, en parte, a que el término hacker es actualmente algo ambiguo, ya que también se utiliza para referirse a aficionados a la informática que buscan defectos y puertas traseras, mejoran la seguridad del software y previenen posibles errores en el futuro, como los agujeros de seguridad. También puede llamarse “hacker” a quien comete delitos informáticos, pero es aquí donde el uso del término “cracker” es el correcto, según los propios hackers.
Los llamados crackers —la traducción al español sería algo así como “rompedor” o “quebrador”— o "Black hat" (sombreros negros) utilizan sus conocimientos con fines maliciosos, antimorales o incluso bélicos: realizar intrusiones en redes, acceder ilegalmente a sistemas gubernamentales, robar información, distribuir material ilegal, incluidas copias piratas de software o material con copyright, fabricar virus y elaborar elementos de terrorismo, como la distribución de manuales para fabricar elementos explosivos caseros o elementos de tortura. En resumen, podríamos decir que el cracker se distingue del hacker por la carencia de valores morales, sociales y políticos.
Sobre esto, el finés Pekka Himanen escribe en su obra La ética del hacker y el espíritu de la era de la información: "en el centro de nuestra era tecnológica se hallan unas personas que se autodenominan hackers. Se definen a sí mismos como personas que se dedican a programar de manera apasionada y creen que es un deber para ellos compartir la información y elaborar software gratuito. No hay que confundirlos con los crackers, los usuarios destructivos cuyo objetivo es el de crear virus e introducirse en otros sistemas: un hacker es un experto o un entusiasta de cualquier tipo que puede dedicarse o no a la informática. ".
Actualmente se los divide en "white hats" (sombreros blancos o hackers) o "black hats" (sombreros negros o cracker), según una clasificación de sus acciones, dependiendo de si son sólo intrusivas o además destructivas.
La ética hacker y la cultura libre
Los hackers crean, innovan, resuelven problemas y ejercitan la organización de ayuda mutua y voluntaria. Según el pensamiento de esta corriente, la revolución tecnológica no puede justificarse sólo por sí misma, sino que debe reflejarse en el beneficio y bienestar de los pueblos. A pesar de parecer algo revolucionario, se pretende realizar cambios en la legislación referente a los derechos de autor, dado que se aplican importantes condenas a quienes violan las leyes de copyright.
Mediante las licencias libres, como por ejemplo la GNU/GPL, los hackers han irrumpido en el mundo de los derechos de autor legalizando el hecho de copiar programas y documentación, compartirlos y distribuirlos, lo cual ha dado lugar a movimientos similares, como Creative Commons, que son licencias que van desde lo más libre posible a lo más restrictivo. La aparición de estas licencias libres ha dado un marco legal a sistemas operativos como GNU/Linux y a enciclopedias libres como Wikipedia, la cual iguala, o incluso supera, en calidad y cantidad de artículos a la Enciclopedia Británica.
Respecto de la copia “pirata” de música o video, muchos hackers opinan que el hecho de que existan es el sistema más barato de propaganda para los músicos y productores, porque esa propaganda no le cuesta nada a los productores.
Quienes no pueden pagar el precio de un “original” compran CDs "pirateados" y así difunden gratuitamente la obra sin que esto reste a los "bolsillos" de las productoras, dado que ese sector del público no es cliente ni siquiera potencial para las grandes editoras de música.
Algunos hackers piensan que hacer "terrorismo publicitario", por parte de las productoras, que amenazan con juicios a los infractores, es algo que mantiene "a raya" a quien tiene dudas en cuanto a comprar un CD "copiado" o un original.
En el mundo de la ética hacker, el consenso es que hay que renovar las leyes para adaptarlas a los avances culturales de una sociedad con acceso a las redes informáticas, las cuales están revolucionando la todavía existente "sociedad de la imprenta".
La verdadera tribu
Esta verdadera “tribu” de fines de siglo en realidad está más preocupada por un acceso igualitario a los recursos de información por parte de toda la sociedad que por la destrucción de datos almacenados en algún ordenador. Esta diferencia entre el mito y la realidad debería reivindicar la labor del hacker, y en lugar de que se les pinte en películas y novelas como personajes oscuros que pretenden dominar o destruir el mundo, tendrían que ser presentados como lo que son: personas que utilizan una gran inteligencia para hacer de la información algo público, de libre disponibilidad para toda la sociedad.