Este extraño artefacto, claramente pensado para espacios públicos, otorga Internet inalámbrica a cambio de unas monedas. Puedes conectar tu portátil o tu móvil al servicio 802.11b/g. Sería algo así como un teléfono público post-telefonía móvil, en plena era dorada de Internet.
En un claro ejemplo de retrofuturismo, con toques de diseño de los años 90, Handlink desarrolló una estación pública de Wi-Fi, que funciona con monedas. Tal cual un teléfono pago, pero para conectarse con portátiles o teléfono móvil. Funciona con códigos de acceso y mediante el protocolo 802.11b/g.
Cómo funciona el servicio
Al insertar las monedas, Handlink Wi-Fi Base Station otorga al usuario un ticket con el código de acceso. Ese código se usa para conectarse a la Web. Cuando el tiempo se termina, se debe “alimentar” nuevamente al aparato, para que siga tirando tickets. No acepta tarjetas de crédito, lo cual es un gran desacierto.
El futuro de la iniciativa
La idea no es mala. Puede sacar a más de uno de algún apuro. Todo dependerá de dónde se instalan, porque de nada sirve tener una de estas estaciones al lado de un bar con Wi-Fi.
Fuente: