Un experimento entre la música y la tecnología
La música tiene diversas lógicas y medios de los cuales toma fundamentos para crearse y manifestarse, pero estos siguen creciendo día a día con la tecnología, que da vida a modos nuevos de interacción. En este caso, otra vez el dispositivo de juego de Microsoft es el protagonista: junto a los drivers OpenNI, permite usar el protocolo DMX para controlar láseres y Ableton Live, y montar tu propio show musical con Kinect. Diversión, técnica y, tal vez, un poco de arte.
Como no nos dejamos obnubilar por las luces de este experimento, vamos a lo que realmente importa en este participante más del vasto mundo de los experimentos con Kinect. En esta particular forma de crear un show musical con Kinect, lo que nos interesó no fueron los láseres en sí mismos ni su utilización en fiestas, sino el proceso y los componentes que este chico utilizó para generar esta nueva, casi artística, manera de interactuar con la música. El primero de ellos corresponde a la posibilidad de dar compatibilidad de hardware y software de diversas índoles a través de los drivers o APIs OpenNI, una interfaz que permite la interoperabilidad entre diversos dispositivos de interacción natural.
Del movimiento a las luces y a la música
El resto del proyecto se compone del uso del protocolo DMX, un estándar de comunicación utilizado para gestionar con absoluto control la iluminación de locales bailables, conciertos y cualquier tipo de evento que lo requiera. El protocolo se funda en el uso de diferentes medios, llamados canales, para transmitir la información en forma de órdenes y valores que modifican aspectos como la intensidad y repetición de movimiento, y otras decenas de modificadores a los aparatos encargados de emitir la luz. Con este conocimiento a cuestas, el chico ha utilizado este protocolo para que con el movimiento de sus manos se envíen determinados valores que modifican la configuración predeterminada de los láseres, creando figuras menos estructuradas y más afines al propio baile que a la música.
Pero este show musical con Kinect no se agota en el control de luces a través de la detección de movimientos, sino que va más allá e introduce otro elemento importante en la fórmula: la música. Esta no se reproduce impunemente desde algún reproductor multimedia, sino que también puede ser alterada a través de nuestros movimientos detectados con Kinect. Para esto utiliza la aplicación de composición, edición y mezcla de Audio Ableton Live, desde la cual se rutean efectos y ajustes sobre la onda de sonido saliente. El resultado es lo que se aprecia en el vídeo: música remixada con tus manos en un escenario lumínico propicio.
Tal vez sea un poco alocado decir que con algo como esto, pero escalado a una mayor población de bailarines, podríamos estar ante la oportunidad de crear shows musicales donde sus propios asistentes sean quienes tengan el (des)control creativo de lo que oyen. A nivel lógico se nos torna un poco caótico el sistema, pero jugando con las libertades del arte conceptual y la subjetividad como valores fundantes en el posmodernismo que tanto se proclama, encontrarse con alguna instalación de este tipo en algún concierto podría tener mucho más éxito del que nos imaginamos. Lástima no tener la patente para ver si Ariel y Mario trabajando en conjunto nos hacen ricos.
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