Todo proyecto de electrónica necesita pasar por la fase de prototipos, y en ese momento el clásico protoboard (también conocido como breadboard, plugboard o «placa de pruebas») suele ser la herramienta de cabecera. Sin embargo, el protoboard no es compatible con componentes de montaje superficial, salvo que se empleen headers, breakouts o algo similar. Además, llega un punto en que el laberinto de cables, puentes y conexiones inestables termina confundiendo a cualquiera. La iniciativa Hexabitz pretende ofrecer una alternativa en electrónica modular, basada en pequeños hexágonos fáciles de conectar, que además permiten crear diseños tridimensionales.
Se acerca el fin de semana. ¿Qué sigue en tu lista de proyectos? ¿Hackear una consola? ¿Cambiar capacitores? ¿Restaurar una vieja radio? Siempre hay algo por hacer, y lo mejor es que no hace falta un gran presupuesto. Recientemente hemos hablado mucho sobre Raspberry Pi. Las unidades Zero son bastante accesibles, y una simple instalación de RetroPie para revivir viejos clásicos puede mantenerte ocupado durante horas. Para quienes prefieran una sesión de electrónica más «pura y dura», siempre queda el protoboard para diseñar, duplicar u optimizar circuitos. Pero existen otras formas de hacer prototipos. No todas tuvieron éxito, y algunas fracasaron antes de tiempo. Dicho esto, la pregunta es: ¿qué tan cómodo te sentirías trabajando con hexágonos?
Esa es la propuesta de Hexabitz: pequeños hexágonos (que también pueden ser otros polígonos) repletos de componentes que se conectan entre sí mediante puentes de estaño o pines soldados directamente. Cada módulo incorpora un microcontrolador STM32 que se encarga de identificar el hexágono y anunciar su función, lo que permite crear una especie de red y cierto grado de paralelismo en la ejecución de tareas. Cada hexágono también puede usarse de forma independiente, accediendo a sus funciones mediante una consola de comandos desde un ordenador o mediante botones e interruptores.
En lo personal, creo que es inevitable sentir recelos sobre los puentes de estaño, pero son un compromiso aceptable siempre y cuando nos limitemos a prototipos. Y hablando de prototipos, el propio proyecto Hexabitz se encuentra aún en fase alfa, con solo 14 módulos a la venta, y con precios que definitivamente necesitan mejorar. Otro aspecto muy positivo sería acercar posturas con los sistemas Arduino y Raspberry Pi. Estaremos vigilando.