Una vez más nos toca explorar el lado oscuro de los servicios gratuitos. Nadie duda de que los grandes nombres de la web y las redes sociales se benefician con nuestra información, pero lo que sucede con el VPN Hola parece más delicado. Su CEO, Ofer Vilenski, confirmó que los «recursos en espera» del usuario son utilizados y comercializados por Hola. Y hay más: cada usuario es un punto de salida, y si alguien usa Hola para actividades criminales, el usuario podría quedar involucrado.
El ataque a 8chan y la red de Hola
Todo comenzó cuando el operador del portal 8chan, Fredrick Brennan, reportó que estaba siendo bombardeado con varios ataques DDoS, aparentemente originados desde la «red Hola». Para entenderlo, debemos saber que, desde cierto punto de vista, el VPN Hola es una botnet enorme. La compañía registra cerca de 46 millones de usuarios, de los cuales más de siete millones usan la extensión para Chrome. No hay duda de que Hola cumple con lo que promete: permite evitar la censura y acceder a contenido sin problemas, incluso en el modo gratuito. Entonces, ¿cuál es el truco?
La comercialización de los recursos
En realidad, no hay ningún truco. El CEO de Hola, Ofer Vilenski, explica que la compañía nunca ocultó sus métodos de financiación. En la opción gratuita, el tráfico de la red Hola se redirige entre los usuarios, mientras que la opción comercial funciona como cualquier otro VPN. Sin embargo, Hola comercializa los «recursos en espera» de los usuarios en su red a través de la marca Luminati. El CEO confirmó que el ataque a 8chan utilizó la red Luminati solo porque el atacante (identificado hasta ahora como «BUI») así lo quiso, y destaca que podría haber usado cualquier otro servicio VPN. Si bien Hola evalúa a los usuarios antes de permitir el acceso a Luminati, BUI logró evadir las miradas y lanzar su ataque.
La gente de Hola entró en contacto con Brennan y, una vez que la cuenta de BUI fue suspendida, 8chan regresó a la normalidad. Sin embargo, Hola vende el ancho de banda de sus usuarios. Lo más complicado es determinar si se trata de un problema o no. Por lo que hemos averiguado, Hola jamás ocultó este procedimiento y se encuentra claramente explicado en su FAQ. La única manera de evitar convertirse en un endpoint es pagar 5 dólares al mes y acceder al servicio premium. No sé si sea adecuado invocar la clásica frase «si no pagas, eres el producto», porque hay portales y servicios totalmente gratuitos (Wikipedia o descargar una copia de Debian son dos ejemplos), pero si alguien se siente un poco raro después de esto, no lo culpo. La moraleja del día: hay que leer el condenado FAQ.