Los científicos de IBM no cesan de generar noticias. Acaban de anunciar que han creado un chip con tres qubits lo suficientemente estable como para permitir que la informática cuántica llegue a las oficinas y hogares en un plazo cercano a los 10 años. Propuesto hace cuatro décadas, el ordenador cuántico no ha conseguido convertirse en realidad todavía, pero el invento de IBM podría ser clave para que -por fin- podamos disponer de la potencia de un superordenador en un solo chip.
Un concepto con historia
La informática cuántica no es un concepto reciente. Científicos de la talla de Richard Feynmann, Paul Benioff, David Deutsch o Charles Bennett propusieron este concepto en la década de 1970. A pesar de que algunos de sus colegas dudaban de que este tipo de ordenador pudiese alguna vez convertirse en algo práctico, en 1994 Peter Shor, de AT&T publicó un algoritmo cuántico para factorizar números grandes que era exponencialmente más veloz que los convencionales. La existencia de este algoritmo, lo suficientemente rápido como para romper los criptosistemas de clave pública, impulsó el desarrollo de los ordenadores cuánticos necesarios para ejecutarlo.
En la última década varios grupos de investigación han anunciado progresos significativos en este campo. Y la última noticia llega de la mano de IBM, cuyos laboratorios no cesan de generar avances tecnológicos: habrían construido un chip con tres qubits lo suficientemente estable como para permitir el procesamiento cuántico.
A la espera del anuncio oficial
Mientras esperamos un anuncio oficial, que seguramente se hará con bombos y platillos, podemos deducir algunas de sus características a partir de los escuetos partes de prensa que se han conocido hasta el momento. Parece que “utilizando técnicas convencionales de fabricación de circuitos integrados, los científicos de IBM han construido un chip que contiene tres qubits y es lo suficientemente estable como para mantener su estado durante 10 microsegundos. El chip realiza la operación lógica NOT con una tasa de éxito del 95%”. Si bien expresado así no parece ser un gran invento, lo cierto es que la estabilidad conseguida por IBM es muy superior a cualquier otro intento realizado con anterioridad, y permite utilizar esta tecnología en la construcción de un ordenador práctico.
Qué significa un chip de tres qubits
Para tener idea de lo que significan “3 qubits”, basta con repetir lo explicado por la empresa: “con 250 qubits se pueden almacenar “más bits de información de lo que hay átomos en el universo”” y realizar operaciones lógicas con todos esos datos, en paralelo, de forma prácticamente instantánea. En otras palabras, tendríamos un superordenador mucho más poderoso que los actuales, con un tamaño no mayor al de un ordenador de sobremesa convencional.
Implicaciones y próximos pasos
El tiempo de estabilidad conseguido por IBM es lo suficientemente largo como para que los datos mantengan su integridad mecánico-cuántica durante el funcionamiento de un ordenador de este tipo. Un ordenador construido con estos chips sería una bestial máquina de factorizar números, que acabaría con los esquemas de seguridad utilizados masivamente en la actualidad. Cuando estén disponibles -IBM espera que en 10 o 12 años- habrá que desarrollar sistemas más complejos, que no se basen en la dificultad que presenta la factorización de números grandes, pero será un pequeño precio a pagar a cambio del poder de procesamiento que obtendremos de estas máquinas. Mientras tanto, en IBM están trabajando en el desarrollo de las interfaces necesarias para que estos ordenadores puedan conectarse a los equipos actuales, que harán las veces de “anfitrión” proporcionando una interfaz “amigable” que nos permitan interactuar con ellas.
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