Intel: La octava generación de procesadores será «un 30 por ciento más rápida»
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Intel acaparó la atención en Computex 2017 al anunciar su próxima arquitectura, Coffee Lake. La compañía asegura que la octava generación de sus procesadores será un 30 por ciento más rápida que la anterior, duplicando la promesa inicial que había hecho en febrero.

El anuncio de los nuevos chips Core X ya había generado expectativas, pero esos productos siguen siendo técnicamente Skylake y Kaby Lake. La pregunta es qué depara el futuro. En febrero se supo que Coffee Lake sería otra optimización del proceso de 14 nanómetros, la cuarta sobre ese nodo, con una mejora estimada del 15 por ciento. Ahora, en Computex 2017, Intel se atrevió a duplicar ese número…

Una carrera de núcleos que no debe descuidarse

La evolución de las últimas arquitecturas de Intel ha sido decepcionante en términos de rendimiento. Muchos usuarios todavía se resisten a abandonar sus Sandy Bridge o Ivy Bridge, especialmente si sus placas base LGA 1155 siguen funcionando (se está haciendo difícil obtener placas LGA 1155). Mientras tanto, los que buscan una actualización observan de cerca cómo se desarrolla la situación con Ryzen, la reacción de Intel y qué ofrecerá AMD al low-end. Aunque nos alegra que Santa Clara y Sunnyvale compitan por ofrecer más núcleos, sería un error descuidar las próximas generaciones de procesadores. Por eso, Intel aprovechó su presencia en la edición 2017 de Computex para hablar de Coffee Lake.

Intel: La octava generación de procesadores será «un 30 por ciento más rápida»
Los datos no cambiaron: Coffee Lake, antes de fin de año

La afirmación de Intel es que Coffee Lake será un 30 por ciento más rápido en comparación con la arquitectura anterior. Hay que ser cautelosos: la compañía había indicado en febrero que Coffee Lake superaría a Kaby Lake «en más de un 15 por ciento». ¿De dónde sale el 30 por ciento? De una prueba con SysMark 2014 V1.5, donde se enfrentó un chip móvil Core i7-7500U (2C/4T, 3.5 GHz de Turbo) contra una muestra de ingeniería con cuatro núcleos, ocho hilos y Turbo de 4 GHz. Lo más impresionante no es la comparación núcleo a núcleo (el prototipo obviamente tiene la ventaja), sino que Intel haya duplicado los recursos manteniendo el mismo TDP.

Si buscamos más detalles sobre Coffee Lake, la postura de Intel es «silenzio stampa». Sabemos que llegarán antes de fin de año y que el TDP máximo será de 95 vatios, pero poco más. En teoría, los procesadores lanzados en 2018 tendrán soporte Thunderbolt 3 integrado, a menos que Intel cambie de opinión.