A pesar de que ha tomado casi cuatro décadas conseguir una Internet como la que tenemos, algunos investigadores, con el apoyo del gobierno de EE.UU., proponen desecharlo todo y comenzar de nuevo. A primera vista, la idea puede parecer increíble, incluso absurda, pero muchos creen que un “borrón y cuenta nueva” es la única manera de lograr seguridad de verdad, movilidad y otras características muy deseables para una red como Internet.
Uno de los que proponen esto es el profesor Leonard Kleinrock, de UCLA, que fue uno de los científicos que participó en el primer intercambio de datos entre dos máquinas, allá por 1969.
Apoyo a la idea del cambio
Internet funciona “bien en muchas situaciones pero fue diseñada teniendo en mente funciones totalmente diferentes,” dijo Dipankar Raychaudhuri, profesor de la Universidad de Rutgers que supervisa tres proyectos alternativos. “Es casi un milagro que continúe funcionado aún hoy.”
Sin las limitaciones impuestas por procesadores lentos o conexiones de baja velocidad, y gracias al desarrollo de subsistemas de almacenamiento cada vez más grandes, veloces y baratos, los investigadores dicen que ya es tiempo de repensar la arquitectura subyacente de Internet. Este movimiento podría significar sustituir gran parte del equipamiento de la red y reescribir mucho del software utilizado en los ordenadores para mejorar el tráfico futuro aprovechando los canales existentes.
Incluso Vinton Cerf, uno de los padres fundadores de Internet, ha dicho que se trata de una idea sensata, ya que “la tecnología actual no satisface todas las necesidades.” Una nueva tecnología de red permitiría, por ejemplo, que los investigadores trabajen lejos de sus laboratorios.
Proyectos para una nueva Internet
La National Science Foundation desea construir una red experimental dedicada a la investigación, conocida como Global Environment for Network Innovations o GENI. También financia varios proyectos en diferentes universidades y el Future Internet Network Design, o FIND. Rutgers, Stanford, Princeton, Carnegie-Mellon y el MIT son algunas de las universidades que tienen proyectos individuales similares. Además, varias agencias estatales, incluido el Departamento de Defensa, han estado explorando el concepto.
Los límites de la red actual
Debería resultar casi obvio que una red concebida básicamente para el tráfico de texto (mensajes de correo, básicamente, y páginas HTML) tenga problemas para lidiar con contenidos completamente diferentes. Hoy día, el mayor tráfico de la red proviene del streaming de audio y video, las videoconferencias, la VoIP, el P2P y muchas formas de datos que no fueron contempladas en el diseño original.
Se han ido construyendo capas de software capaces de “traducir” cualquier tipo de contenido en “paquetes” que hacen creer a la red que está transportando el contenido para el que fue diseñada, y el sistema funciona bastante bien. Pero si se pudiera partir de cero y crear protocolos, hardware y software nuevo, teniendo en mente las tecnologías actuales y venideras, seguramente todo funcionaría mucho mejor.
Hace 38 años, cuando se pusieron los primeros ladrillos de este edificio que se llama “internet”, cuestiones como la seguridad, el e-shopping y la transmisión de voz o video eran cosas que no existían. La mayor parte de los problemas de seguridad que existen en la red provienen justamente de utilizar una herramienta inadecuada, que ha sido emparchada numerosas veces.
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