Cuando navegamos por Internet, dejamos un rastro. Las cookies y el propio navegador envían datos sobre nuestra sesión a un servidor remoto. Incluso la forma en la que escribimos y las palabras que elegimos durante una búsqueda pueden conformar una especie de huella digital sobre nosotros y nuestras preferencias.
Una persona puede identificar a otra por detalles que parecen insignificantes: el olor de un perfume, el ruido de una puerta, el ritmo de sus pasos. Del mismo modo, cuando escribimos en un teclado, desarrollamos una velocidad y una cadencia determinadas. Algunas teclas se «encadenan» más rápido y otras tienen una demora mayor. Esa información es suficiente para crear una huella digital que nos identifique. Esta técnica se está adoptando de forma lenta pero constante.
Aquí entra en juego Keyboard Privacy, una extensión creada por el desarrollador y consultor de seguridad Paul Moore. Lo que hace es insertar «ruido» durante nuestra escritura: pausas y brechas de unos 50 milisegundos de promedio. La experiencia del usuario se mantiene intacta, y la carga adicional se traslada brevemente al CPU. También podemos desactivar la extensión por sitio si surgen problemas con servicios como la banca en línea.
Keyboard Privacy puede derrotar a sistemas de generación de perfiles como KeyTrac (con ajustes previos en las pausas, ya que 50 milisegundos es un valor que puede interpretar). Aunque por ahora es exclusivo para Chrome, su llegada a Firefox probablemente sea cuestión de tiempo. Si usamos un administrador de contraseñas o "entrenamos" nuestro estilo de escritura, cualquier intento de crear un perfil se verá derrotado de raíz.
En mi opinión, Keyboard Privacy apunta en la dirección correcta, pero necesita más trabajo. Los valores de las pausas deben ser dinámicos y aleatorios, de lo contrario, un patrón con una demora constante de 50 milisegundos será muy fácil de registrar.
Puedes descargar la extensión desde la Chrome Web Store: Descarga la extensión.