Se trata de un dispositivo que permite controlar que los niños no se alejen de sus padres a más de una cierta distancia mediante una alarma de proximidad.
Cómo funciona el KidKeeper
El nuevo dispositivo de Smart Target está dirigido a padres preocupados por la seguridad de sus hijos. Consiste en un transpondedor que debe llevar el niño que se quiere mantener bajo control y un emisor/receptor para que lo tenga el adulto. Si el niño se aleja demasiado, una alarma suena para alertar a los padres. El KidKeeper permite despegar los ojos de los chicos por un rato con la tranquilidad de que no irán demasiado lejos.
Dos distancias de seguridad
El receptor del Kiddo tiene dos opciones para que los padres puedan seleccionar la distancia a la que quieren tener a sus pequeños.
- Para quienes literalmente "no quieran perderlos de vista", está la opción de que suene a unos cuatro metros, con lo cual el chico no podría salir de la habitación en que sus padres se encuentran a menos que se trate de un baño.
- Luego está la opción de "larga distancia", que suena a ocho metros de distancia.
Además, el transmisor es a prueba de agua, lo que permitiría usarlo en la playa, donde podría resultar verdaderamente útil. Evidentemente, este dispositivo está pensado para niños bastante pequeños, ya que cualquier mayor de cinco años podría quitárselo en un descuido y alejarse sin ser detectado. Su costo es de alrededor de 113 euros.
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