Entre septiembre y octubre de 2014, el artista británico Alex Chinneck dejó boquiabiertos a los visitantes de la Plaza de Covent Garden en Londres con una réplica del antiguo mercado local que parece... flotar en el aire. La obra se titula Take My Lightning But Don't Steal My Thunder y solo el proceso de instalación requirió cuatro días de trabajo. El edificio apareció literalmente partido en dos, y la gente podía acercarse sin peligro, entonces... ¿dónde está el truco?
La construcción de la ilusión
En realidad, la palabra «truco» no es del todo acertada. Para dar forma a su obra, Chinneck contó con la ayuda de más de 100 profesionales, entre ingenieros, carpinteros y expertos en metalurgia. La estructura está hecha de acero y Filcor, una variante de poliestireno expandido comercializada por la empresa británica Cordek.
Los detalles de textura y apariencia de piedra se consiguieron cubriendo la superficie del poliestireno con Jesmonite. La mitad superior se mantuvo en el aire gracias a un contrapeso de cuatro toneladas, y seguro que el ojo entrenado ya tiene una idea de dónde se esconde. Take My Lightning But Don't Steal My Thunder se retiró el 24 de octubre de 2014, pero en la red todavía se recuerda con asombro y admiración.
Galería de imágenes