La idea de «agua en Marte» no es nueva. Misiones anteriores al planeta rojo han detectado múltiples rastros de la sustancia, alimentando durante décadas la posibilidad de vida en su superficie. Pero ayer, científicos de la NASA confirmaron ayer que, bajo circunstancias bien definidas, es posible encontrar agua líquida en Marte. El anuncio tiene algunos asteriscos, pero al mismo tiempo revitaliza nuestra relación con Marte y hace más atractivos los planes de una misión tripulada.
Tan cerca y a la vez tan lejos. Tras completar nuestras visitas a la Luna, Marte se convirtió en el siguiente objetivo. La Unión Soviética quería llegar antes de fin de siglo, pero ya sabemos cómo terminó eso. La NASA no deja de asombrar con las imágenes de sus sondas, aunque en los pasillos aún se murmura sobre problemas de presupuesto. Estados Unidos está inmerso en la campaña electoral y, con un cambio de administración en el horizonte, el mundo de la ciencia se preocupa, pero no se detiene. Gran prueba de ello es el anuncio de ayer: agua líquida cae por los cañones y desciende a los cráteres de Marte en las temporadas de verano y primavera. Y con ese detalle, surge una vez más la pregunta: ¿hay alguna posibilidad de vida allí?
Según John Grunsfeld, administrador asociado del Directorio de Misiones Científicas de la NASA, la posibilidad existe, aunque será necesario describir cómo puede sobrevivir en condiciones tan extremas. El agua líquida presente en Marte tiene una relación mucho más cercana a la salmuera (o el agua salobre) que al agua dulce disponible en la Tierra, hasta el punto de que la publicación oficial habla sobre sales hidratadas. Si obedecemos a la explicación de los expertos, la composición de las sales no solo permite conservar el estado líquido a bajas temperaturas, sino que también presenta una mayor resistencia al inevitable proceso de evaporación estimulado por la atmósfera marciana.
El origen del agua
Una de las grandes preguntas que deben responder los científicos ahora es: ¿de dónde viene el agua? Las teorías principales son dos. La primera describe a las sales como una esponja, absorbiendo humedad directamente del aire. Los responsables reconocen que las mediciones de la humedad relativa cerca de la superficie son bastante débiles, pero los datos preliminares indican una humedad demasiado baja en promedio. La segunda posibilidad es la de venas acuíferas bajo la superficie, que permanecen congeladas durante el invierno marciano, y surgen una vez que las temperaturas son más favorables. Algo me dice que la NASA revelará más datos en los próximos días. La historia de Marte, está lejos de terminarse.