Seguimos con las curiosidades en torno a la obra de Tolkien. Esta vez recordamos la película de "El Señor de los Anillos" que no fue: iba a estar protagonizada por los Beatles y fue cancelada por el mismísimo Tolkien. Y no es la única rareza: la parodia de 1969, Bored of the Rings, también tiene su propia historia.
La película que pudo ser
La historia la contó Peter Jackson en una Comic-Con de San Diego, durante el rodaje de la trilogía de The Hobbit. El director neozelandés reveló que, en una charla con Paul McCartney, el músico le contó que después del estreno de Help! (1965), los Beatles se acercaron a Stanley Kubrick para dirigir su próxima película: una adaptación de "El Señor de los Anillos". Esto ocurrió antes de que Tolkien vendiera los derechos a United Artists.
En esa versión de "El Señor de los Anillos", Paul McCartney habría interpretado a Frodo, George Harrison a Gandalf, Ringo Starr a Sam y, para el final, John Lennon nos habría sorprendido como Gollum. Tanto el cuarteto de Liverpool como el director estadounidense eran fanáticos de la obra de Tolkien, pero Kubrick se negó a colaborar porque consideró que era demasiado compleja para adaptarla adecuadamente a la gran pantalla. De hecho, el propio J.R.R. Tolkien también rechazó la idea, aunque por otros motivos.
Tolkien era bastante tradicionalista y abiertamente no le gustaba la nueva tendencia musical provocada por los Beatles. En aquel entonces, el Profesor vivía en Sandfield Road (Oxford), donde a tan solo tres casas de la suya había una banda que utilizaba con frecuencia el garaje para practicar. En una carta enviada a un amigo, le confesaba que cuando la banda tenía una sesión de práctica, “el ruido es indescriptible”.
El resto es historia: los Beatles tuvieron su tercera película con el documental Let It Be (1970), Stanley Kubrick dirigió 2001: A Space Odyssey (1968) y Tolkien finalmente vendió los derechos a United Artists, que en 1978 sacó su versión animada. Aun así, habría sido interesante ver cómo hubiese sido esta adaptación a cargo de Kubrick junto con los Beatles y sus canciones (o no, mejor no).
Fuente: Gizmodo