Nuevos hallazgos en el estudio de uno de los meteoritos más famosos de la ciencia confirman la extraordinaria variedad química de nuestro Sistema Solar. El meteorito Murchison lleva 40 años bajo los microscopios, pero solo ahora han descubierto una sorprendente gama de componentes orgánicos que hacen presuponer un origen cósmico rico en sorpresas, como la posibilidad de que la vida llegara a la Tierra viajando en un meteoro.
Las estrellas mediáticas de los meteoros
Existen 3 grandes estrellas mediáticas en el mundo de los meteoros: Allende, que cayó en México; Orgueil, en Francia; y Murchison, el protagonista de la noticia, que aterrizó en una localidad del mismo nombre en Australia hace 40 años. "Estos meteoritos son fundamentales para investigar la Tierra primitiva y entender las interacciones químicas y mineralógicas primigenias que contribuyeron al origen de la vida", explica Jesús Martínez Frías, investigador del Centro de Astrobiología del INTA.
Y hasta hoy, el meteorito Murchison ha sido fuente de conocimiento en todo lo relacionado con la biología primaria. Esta roca ha sido analizada hasta la saciedad y en ella se han encontrado trazas de aminoácidos fundamentales para la vida, aunque esto provocó fuertes debates entre los científicos que sostenían que estos compuestos provenían del espacio y los que afirmaban que simplemente la condrita estaba contaminada por elementos de la propia Tierra.
El nuevo análisis europeo
Sin embargo, ha sido ahora cuando expertos europeos han descubierto que la roca contiene muchos más elementos de los que se conocían. Han publicado el nuevo trabajo en Proceedings of National Academy of Science (PNAS), dirigidos por Philipe Schmitt-Kopplin, del Instituto alemán de Química Ecológica, donde se muestra cómo han estudiado tres fragmentos del Murchison obtenidos en tres colecciones para diferenciar la posible contaminación del contenido original (estaban en Alaska, Japón y Luxemburgo). Utilizando un sofisticado espectrómetro de masas han identificado 14.197 nuevos elementos en su composición que podrían generar millones de estructuras moleculares orgánicas."Esta complejidad sugiere que la diversidad química extraterrestre es muy alta cuando se la compara con la bioquímica terrestre", aseguran los investigadores.
Un viaje al pasado
Se piensa que el Murchison nació incluso antes que el Sol, hace 4650 millones de años, cuando se estaba gestando nuestro Sistema Solar, y que recogió multitud de trazas orgánicas cuando atravesó las nubes de este primitivo polvo original. Analizando las secuencias de formación de los compuestos orgánicos se puede realizar un viaje al pasado para reconstruir lo que sucedió en este fascinante primer viaje del meteorito y su relación con la formación de la vida en la Tierra. Con esto, se hace más sólida la teoría de que los ladrillos fundamentales que formaron la vida ya estaban apilados dentro de estos solitarios viajeros del espacio.
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