El género de películas road movies nos hace disfrutar de un momento de ensueño y embarcarnos en un viaje que no termina con los títulos de créditos, sino que sigue en nuestras mentes por días, semanas o meses.
Este género nos dio grandes títulos, como Death Proof (Quentin Tarantino, 2007), The Straight Story (David Lynch, 1999), Mad Max (George Miller, 1979), Un mundo perfecto (Clint Eastwood, 1993), Little Miss Sunshine (Jonathan Dayton y Valerie Faris, 2006) y Thelma y Louise (Ridley Scott, 1991), entre otras. Como espectadores disfrutamos de los planos paisajísticos, pero desconocemos los grandes problemas de producción que conlleva hacer una road movie.
¿Qué es una road movie?
Una road movie es un género cinematográfico cuya traducción al español significa “película de carretera”. La historia de una película road movie se desarrolla en una carretera. A nivel práctico, hay una gran diferencia de producción entre el rodaje de una road movie y el de una película más “estática”. Por ejemplo, Tape (Richard Linklater, 2001), Buried (Rodrigo Cortés, 2010) y Phone Booth (Joel Schumacher, 2002) son películas que se desarrollan en una o pocas locaciones (escenarios) y tienen como ventaja que la filmación se centra en un solo lugar, simplificando el plan de rodaje y reduciendo los costos al máximo.
En cambio, una road movie pasa en diferentes escenarios, en su gran mayoría exteriores; esto conlleva problemas de traslado, alquiler de equipos y el gran inconveniente de la climatología.
En muchas películas, los mismos técnicos y el equipo actoral también se embarcan en un viaje siguiendo el rodaje (se convierten en nómades por ocho semanas), y la producción tiene que contratar movilidad, hospedajes y otros servicios. Todo esto hace que los directores que nos hacen soñar con una road movie se transformen en unos verdaderos artesanos del cine.
Tomaremos dos grandes road movies como Little Miss Sunshine y The Straight Story, para comentar las vicisitudes de su filmación.
The Straight Story
Un anciano de 73 años (Richard Farnsworth como Alvin Straight) emprende un viaje desde Laurens (Iowa) a Mt. Zion (Wisconsin) montado en su cosechadora John Deere para reencontrarse con su hermano, que se encuentra enfermo.
El viaje que emprende Alvin Straight resulta mágico gracias al toque del gran David Lynch. La maestría al colocar la cámara, la fotografía que roza el arte pictórico y la música de cada plano de la película han convertido al film en musa inspiradora de otras obras (entre otras, el conocido anuncio de BMW “Mano”, cuyo eslogan era “¿Te gusta conducir? “).
La fotografía de la obra es uno de los puntos a destacar: David Lynch y Freddie Francis nos muestran unos paisajes de colores pastel pincelados con los rayos del sol, bañados con una banda sonora compuesta por Angelo Badalamenti. Todos estos aditivos nos hacen cerrar los ojos y sentir la brisa sobre nuestro rostro; esto es la magia e ilusión de una road movie.
Al ver la película podemos adentrarnos en el viaje físico y emocional del protagonista, que nos inspira gran ternura. Pero lo que no se muestra en estos bellos planos son las vicisitudes a la hora de enfrentar el rodaje de una road movie: desde los tediosos traslados constantes hasta las horas de espera entre toma y toma. Todo ello para conseguir el encuadre perfecto, casi como una obra de Van Gogh, que David Lynch y Freddie Francis (Director de fotografía) querían lograr.
Little Miss Sunshine
Una familia de clase media emprende un viaje a bordo de una Combi Volkswagen para asistir a un concurso de belleza para niñas al que asistirá su pequeña hija. Resulta mucho más que un simple viaje: una aventura emocional para esta peculiar familia.
El rodaje
El rodaje duró un poco más de 4 semanas y tuvo lugar en Arizona y en el sur de California. Lo más característico de esta road movie es que los planos fueron rodados en orden cronológico, es decir, siguiendo la continuidad de la historia (el guion). Este plan de rodaje es muy poco habitual, ya que en casi todas las producciones se realiza un desglose de producción y un plan de rodaje en el que se agrupan los planos por locación, luz (día e interior), actores y elementos de rodaje como grúas, steadicam, etcétera. De esta manera, el primer día de rodaje se registran los planos 22, 45, 64, 128 y 9; es decir, el rodaje no tiene continuidad.
Podríamos decir que la combi es la séptima protagonista, ya que gran parte de la película transcurre dentro de ella. Pero no es casualidad la elección del vehículo: al escribir el guion, a Michael Arndt se le ocurrió utilizar este modelo gracias a un viaje que realizó de niño en una de estas furgonetas, y sabía las posibilidades del rodaje al colocar una cámara en su interior, o su gran luneta, que permite tomar planos generales desde el frente de la combi. En total se utilizaron 5 Volkswagen, dos de las cuales no tenían motor, y se emuló el viaje por carretera llevándolas arriba de un remolque.
Los problemas que observamos en la película con la Combi Volkswagen son los mismos que pasó Michael Arndt en su viaje de niño: el embrague roto, la bocina atorada y la puerta lateral corrediza que se salía.
En Little Miss Sunshine, al igual que en The Straight Story, hay una gran banda sonora, grandes actuaciones y una meta que cumplir a toda costa, aunque el clima y cualquier altercado lo traten de impedir. Esperemos que te embarques en un viaje viendo cualquiera de las grandes road movies que nos ha dado el séptimo arte.