Los chistes fáciles que pueden surgir a tenor de este titular mejor los obviamos, pero un sesudo estudio de unos científicos ingleses asegura que esta afirmación es completamente cierta. Se ha demostrado que las vacas a las que se les llama por su nombre y se las trata con cariño producen más leche que las que son tratadas de modo impersonal. En vez de ganaderos, habrá que contratar animadores socioculturales para amenizar las veladas de la granja.

Las vacas dan más leche si las mimas
¿Me das un besito?

El estudio de la Universidad de Newcastle

Según los científicos de la Universidad de Newcastle, ponerle nombre a las vacas y tratarlas como seres inteligentes capaces de responder a estímulos emocionales genera un aumento de 258 litros anuales en la producción de leche. Todo ello sin más coste ni esfuerzo que los propios de nombrar al animal con su apodo y tratarlo como si fuera de la familia. El estudio, publicado en 2009 por la revista académica Anthrozoös y desarrollado a partir de las opiniones de 516 productores de leche británicos, analiza la forma en que los seres humanos se relacionan con estos animales. Sus resultados confirman una diferencia notable entre la cantidad de leche obtenida en granjas donde cada vaca es llamada por su nombre y la registrada en otras donde las reses son tratadas en grupo. La investigación, que ha sido publicitada por la School of Agriculture, Food and Rural Development de la Universidad de Newcastle a través de un comunicado, subraya la importancia de las interacciones humano-animales vinculadas al proceso de domesticación.

Las vacas dan más leche si las mimas
Muuuuuchas gracias por tratarme con cariño. A cambio te daré más leche

Miedo, estrés y productividad

El aumento de la tecnificación en las granjas ha disminuido la interacción entre productores y ganado, reduciéndola cada vez más a un sistema cerrado de máquinas y elementos mecánicos. Esto genera una pérdida de contacto entre humanos y animales, con consecuencias negativas en el comportamiento tanto del ganado como de las propias personas. Varios estudios han demostrado que existe una relación significativa entre el miedo a los humanos y la productividad de los animales. A más estrés, peor responde el ganado y más desciende su rendimiento. Según explica la doctora Catherine Douglas, autora del estudio junto con el doctor Peter Rowlinson, el comportamiento de las vacas es muy similar al de los humanos, sintiéndose más felices y relajadas si se les proporciona una atención personalizada. Su estudio aporta pruebas de que un trato humanizado convierte a las vacas en seres más accesibles a la hora de ofrecer sus recursos.

Las vacas dan más leche si las mimas
Una más de la familia

Los ganaderos lo confirman

Los ganaderos se muestran muy de acuerdo con las afirmaciones del estudio. Un 66% de ellos aseguró conocer a todas las vacas de su rebaño. Mientras que para un 48% el contacto humano resultaba imprescindible para consolidar un temperamento más dócil entre sus reses a la hora de ser ordeñadas. Además, el 46% de ellos verificó que llamando a cada vaca con un nombre propio se conseguía aumentar el rendimiento de estos bovinos en varias decenas de litros de leche anuales. No sabemos el tanto por ciento de parejitas que se han formado, pero visto el cariño que les tienen a sus rebaños no sería raro encontrar algún matrimonio felizmente emparejado. Aunque por otro lado, si a una vaca le das mimos, te da más leche, pero si te casas con ella, ¡lo que te da es vinagre!

Las vacas dan más leche si las mimas
Las vacas dan más leche si las mimas

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