Un dispositivo dos en uno
El lector iMono combina la capacidad de una memoria USB de 512 megabytes con la de un lector de tarjetas. Por fuera se ve como cualquier otra memoria USB, tal vez un poco más ancha. Al correr su tapa rotativa dejamos al descubierto su conector USB 2.0, que permite velocidades de transferencia de hasta 480 megabytes por segundo, las más rápidas posibles hoy en día.
En el otro extremo está la tapa protectora de las ranuras SD y MMC, que además de soportar esos formatos, también puede leer MiniSD y tarjetas MMC micro sin necesidad de adaptadores.
La memoria/lector tiene un led azul que brillará al ser insertado en un puerto USB de nuestro ordenador, y parpadeará para indicar que nuestra memoria está recibiendo o enviando datos.
Renombrar y formatear sin drivers
Lo interesante de esta memoria es que puede ser renombrada o formateada a través de la opción “Propiedades”, disponible en Windows XP, es decir que no necesita instalar ninguna utilidad adicional para hacerlo. Esto es muy conveniente ya que nos permite llevar la memoria a cualquier parte y no estar preocupándonos de llevar los drivers con nosotros: bastará con trabajar en un ordenador que tenga Windows XP.
Aunque 512 megabytes puedan parecer poco hoy en día, es una memoria muy útil, y la posibilidad de leer tarjetas la convierte en una herramienta muy práctica.
Precio y especificaciones
Su precio es de 24 euros, sus medidas 8,3 x 2,1 x 1,2 centímetros y su peso tan solo 19 gramos.
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